domingo, 1 de febrero de 2009

¡¡Mandarinas!!

Os acordais seguro del sabor y del aroma de las naranjas mandarinas ¿a qué sí? Pues bien, he vuelto a probar naranjas mandarinas con ese sabor y ese aroma. Se llaman Nadorcott y se pueden encontrar en Hipercor y en Mercadona. Son excelentes, pero el precio está un poco por encima de las clementinas a las que estamos acostumbrados a consumir, que también están buenas, pero no son lo mismo. De momento me he hecho un estupendo
Sorbete de mandarinas.- Pongo un cacito con igual cantidad de agua que de azúcar, más o menos 120 ml. A fuego lento y durante unos diez minutos. Lo dejo enfríar y mientras tanto pelo ocho naranjas de estas nadorcott, la pulpa la paso por la batidora, quitando previamente los huesos que pudieran tener (porque estas tienen hueso), y de las cáscaras saco unas tiritas que formen como un tirabuzón para luego decorar los sorbetes y las meto en un platito en el congelador. A la pulpa que he batido le añado el zumo de un limón y el azúcar con el agua que tuve cociendo antes y que ya estará fría. Meto la mezcla también en el congelador y espero veinte minutos más o menos, hasta que esté casi congelada la mezcla. Monto dos claras de huevo a punto de nieve y las uno a la mezcla que tenía, integrando todo bien y volviendo a meter en el congelador hasta que la crema esté casi congelada, pero no congelada. Introduzco la mezcla así obtenida en copas finas de cava, por ejemplo, y las adorno con una hojita de hierbabuena y un tirabuzón de cáscara de las mandarinas. Fantástico y lejano, muy lejano de esos sorbetes de mandarinas que nos sirven en las bodas, y que hacen con fuchinas, con sabores químicos, pero sin mandarinas. A disfrutar.

6 comentarios:

El Pincho Moruno dijo...

Buen postre ese sorbete de "mondarinas" (es que yo soy de armondigas, cloquetas y caramales).

Un saludo.

Luz de Gas dijo...

Esta es facilita.

Lo voy a intentar

Zapateiro dijo...

¡Qué ricas las mandarinas! Es difícil encontrarlas, pero este invierno le regalaron a mi abuela una bolsa llena de mandarinas de una huerta antigua de Valverde y aluciné al comerlas y me traje para casa unas cuantas, cortesía de mi abula que sabe que me pirran.

Un saludo.

Bernardo Romero dijo...

Ni imaginar podéis lo que me ha pasao. M'han puesto a dieta. Como lo oís. Tengo problemas con la espalda, justo antes de que pierda su casto nombre, quiere decirse que tengo lumbago y la semana pasada lo pasé fatal. Todavía no estoy muy católico, pero la cosa está fea y al parecer todo viene del sobrepeso barriguil, así que nada, a dieta. Acabo de empezar con unas verduritas a la plancha pero rociadas con una línea mínima de salsa de soja, todo permitido. En fin, que en tres meses tengo que perder una barriga que me ha costado horas y horas en la barra de un bar, y cervezas y cervezas, tintos y tintos, adobados con calamare plancha, hurta roteña, papalioli, boquerone frito, mojama datún, huevaliñá, habitanzapatá y, por supuesto artramuce o chocho... Totá, un desastre.

Zapateiro dijo...

¡Ojú Bernardo! te acompaño en el sentimiento, porque no es pa menos, pero esperemos que tu lumbago te deje tranquilo pronto.

Habrá que hacer un recetario para adelgazar.

¡Ánimo! y a ciudarse.

Bernardo Romero dijo...

Gracias Zap. La médico me ha puesto a dieta, pero leve, quiero decir que no es demasiado grave el problema, así que hoy he empezado la dieta, que me permite moverme demasiado bien, la cosa está en controlar las calorías, pero no en eliminarlas absolutamente. Voy a publicar mis menús diarios en el blog (espero que durante tres meses) y la médico me controlará los dichos menús. En fin, Zap, que si estoy tres meses y reduzco perímetro barriguil, publicaré "90 días de penitencia o cómo adelgazar comiendo de rechupete". Un abrazo y gracias por tus ánimos, que vienen mejor que el iboprufeno. Besos.