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domingo, 25 de septiembre de 2022

Mientras haga bueno, a comer fuera


 Ensalada de zanahoria

ingredientes:

  • zanahorias de buen tamaño
  • un diente de ajo
  • perejil
  • culantro
  • cominos
  • pimentón dulce
  • canela
  • jengibre seco rallado
  • azúcar moreno
  • limón
  • aceite
  • pimienta
  • sal

elaboración:

Pelar y cortar en ruedas tres o cuatro zanahorias de buen tamaño. En un cacharro con agua y un poco de sal las ponemos a cocer, procurando que no se hagan demasiado, que queden agradables en su textura, quiere decirse que estén al dente. 

Majamos cominos con sal y cuando estén bien majados añadimos jengibre seco rallado, pimentón dulce, canela, una pizca de azúcar y a majar otra vez, o más bien a mezclar. Añadimos zumo de limón y aceite de oliva para proceder a mezclar todo bien mezclado. 

En una ensaladera pondremos las zanahorias ya cocidas y enfriadas, le echamos por encima la mezcla anterior, removemos un poco para que todas queden impregnadas y se termina de aliñar con ajo muy picado y una mezcla de perejil y culantro también bien picadito. Se acabó. Vais a ver qué buena está y en realidad se hace en un salto.


sábado, 17 de abril de 2021

Remolachas frescas

 

Hacía años, igual cuarenta o más, que no cocía remolachas. El otro día estuve en el huerto de Eugenio y me traje una talega de habas, puerros y remolachas. Cuando llegué a casa recordé a mamá que las ponía a cocer con las hojas fuera del agua. No sé la razón por la que se hace eso, o por la que ella lo hacía, pero hice lo mismo. En realidad mamá fue la única maestra que tuve. De ella aprendí lo que sé de cocina, pero también de todo lo demás. Soy fiel a sus sugerencias, sobre todo a la de aplicar el sentido común para todo. Os traigo una versión de la ensalada de remolachas que me hacía porque sabía que me gustaba lo dulce.

Ensalada de remolacha y zanahoria

ingredientes:

  • remolachas
  • zanahorias
  • culantro
  • sal
  • pimienta
  • vinagre
  • aceite
  • cayena molida

elaboración:

Cocer las zanahorias dejando las hojas por fuera del cacharro, aunque lo normal es que las compréis ya cocidas y envasadas al vacío (mi hijo el mayor, cuando me vio cocerlas me dijo que era la primera vez que veía remolachas frescas), y aparte se cocerán las zanahorias. Una vez frías se mezclan y se aliñan con vinagre, aceite, sal y una poquita de pimienta negra. Se pone por encima culantro y un poco de cayena molida. Vais a ver.

sábado, 15 de agosto de 2020

Una para veganos (creo que repe)

 


Un curry de verduras rápido y sabroso. Ponemos lentejas en remojo al menos un par de horas, con objeto de que luego se hagan en poco tiempo, ya que la historia de este plato es que la verdura quede crocante. Cortamos en bastoncitos zanahoria, calabacín, cebolleta y pimientos rojos y verdes, ponemos un wok o similar a calentar y cuando el hierro esté bien caliente, chorreón de aceite y a saltear las verduras hasta que estén brillantes, poco tiempo. Sal y pimienta, curry del que más os guste y dos vueltas rápidas. Cubrimos someramente de agua y a esperar que a fuego medio el agua se evapore. Deben quedar las lentejas en su punto y las verduras que crujan en el diente. Si no tenéis dientes, pues a la minipimer y os lo pimplais con una pajita.

lunes, 31 de octubre de 2016

El sabor de las verduras


Una menestra es en origen una combinación de verduras de temporadas guisadas en caldo de más verduras, o eso al menos es una de las interpretaciones más fiables. La habréis probado en sopa, o en su caldito de verduras, pero aquí os propongo una forma más fácil que tiende a conservar todo el sabor de las verduras. Poca cocción y el empleo de un caldo de verduras para la elaboración son las claves de esta rápida y sabrosa
Menestra de verduras
ingredientes:
cebolla
ajo
brócoli
champiñones
zanahoria
patata
espìnacas
guisantes
habas
alcachofas
jamón

elaboración:
Refreímos en una cazuela amplia media cebolla y dos dientes de ajo, sobre el refrito y al minuto de empezar a hacerlo, se añade una patata pequeña troceada en dados, unos ramitos de brócoli y una zanahoria cortada en ruedas pequeñas. Meneamos la cazuela para que se vayan refriendo todas las verduras y añadimos tres champiñones pequeños cortados en cuartos, un puñado de guisantes y otro de granos de habas (los he utilizado congelados), unos corazones de alcachofas (he tirado de bote) y un puñado de espinacas. Sal, pimienta y dos vueltas con la cuchara de madera para no romper las verduras que se están haciendo y a medio cubrir con caldo de verduras (uno con mucha calabaza, judías, zanahoria y no sé qué más que tenía guardado del otro día). Dos meneos más a la cazuela y a esperar que el caldo se evapore o casi, quiere decirse que queden las verduras. A los platos adornando con tiras de jamón y a la mesa.

lunes, 15 de febrero de 2016

Versos con papas el menú (1)


Esta es la ensalada y de paso corrijo un error, pues en la receta que les pasé puse canela en lugar de culantro. El culantro se le pudo poner sobre la marcha, pero la canela ya estaba en la ensalada y creo que está mejor sin la canela, aunque también le va como ahora comprobareis.
Ensalada de naranja con miel y culantro.- Pelamos y cortamos en rodajas más bien finas las naranjas, que se pondrán en el fondo del plato o fuente donde se vaya a servir la ensalada. Sobre las naranjas ponemos zanahoria recién rallada y espolvoreamos con un poco de jengibre seco rallado, sal y pimienta. Se añaden unas pasas sin semilla y remojadas dos minutos nada más. Exprimimos limón por encima y terminamos con aceite y un hilo de miel.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

La naturaleza es sabia

Pero mucho más sabia que nosotros. Cuando llegan los fríos tenemos naranjas y rábanos, por ejemplo, para reforzarnos con la vitamina C que estos productos tienen a punta pala. Hoy os propongo una 
Ensalada de rábanos, con cebolla, zanahoria y lechuga. Se aliña con aceite, vinagre y sal, más un poco de sésamo que acompaña tela de bien esta ensalada deliciosa y crocante como ella sola. Probadla, veréis qué rica.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Una ensalada rápida y sorprendente

Cortamos lechuga, zanahoria y manzana, todo en palitos relativamente finos. Sobre la ensalada colocamos pollo que nos haya sobrado de un asado desenhebrado. Hacemos una salsa con miel, mostaza y mahonesa, añadiendo un poquito de vinagre y sal. Batimos hasta conseguir una mezcla homogénea. Se echa por encima del pollo y se espolvorea con un poco de orégano. Ya está. Rápido y os puedo asegurar que deliciosa esta ensalada de pollo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

La tarta de galletas de la abuela



Colgó las botas hace tres años, en la Premier y jugando con el Hull City. Pero ya le conocíamos desde el Mundial de Estados Unidos y sobre todo de cuando jugó con Nigeria en el Mundial de Francia con el pelo tintado de naranja zanahoria. Una pasada. Desde entonces no hacía yo la tarta de galletas de toda la vida, pero en la versión de posguerra, de cuándo la vainilla no se veía ni por asomo y había que sustituir la crema pastelera con lo que fuera. Y lo que fuera solían ser boniatos o zanahorias. Por razones obvias, durante el mundial de Francia, bautizamos a la tarta que aprendía a hacer de mi madre, como tantas otras cosas, como tarta Okocha, que era como se llamaba aquel futbolista nigeriano que esutvo un montón de años dando vueltas por Europa: Eintracht, Fenerbahce, Paris Saint Germain, Bolton Wanderes y una breve escapada al golfo Pérsico a ganar pelas en el Qatar. Por mucho que se haya retirado, Augustine Okocha seguirá ya siempre dando nombre a una tarta que después de muchos años he vuelto a hacer. Los niños, en cuanto la vieron dijeron al mismo tiempo: "Anda, la tarta Okocha".
Tarta de la abuela que ahora llamamos Okocha.- Se pelan y cuecen con un poco de sal diez zanahorias medianitas. Cuando están cocidas se baten con azúcar en la batidora eléctrica. Cubrimos el interior de un molde con papel transparente y ponemos primero una capa de galletas mojadas en vino de naranja. Sobre ellas una capa de la crema de zanahoria y otra vez galletas y de nuevo zanahorias. Colocamos una tercera tanda de galletas mojadas como todas con vino de naranja y cubrimos con crema de chocolate (con chocolate en polvo y leche se hace en un santiamén) espesita, como es natural. Otra vez galletas, otra vez chocolate y otra vez galletas. Siempre igual, mojadas con vino de naranja. Se da la vuelta con cuidado al molde, quitamos el film transparente y cubrimos todo con crema de chocolate para que quede mona. Se espolvorea coco rallado por encima y se acabó. Al frigorífico con la tarta para que coja cuerpo.

lunes, 29 de marzo de 2010

Todo con gurumelos



Me preguntan sobre lo que se puede hacer con gurumelos (Amanita ponderosa) que no sea lo habitual. Pues de todo, hija mía, de todo. El gurumelo, como cualquier otra seta, es un comodín en la cocina. En este caso el triunfo que has estado esperando toda la noche, envuelto en humo y gin tonic. Je. Aquí tienes, por ejemplo, un pastelito de verduras. Con gurumelos, of course.
Pastel de verduras con gurumelos.- Coge un puñao de guisantes, o dos. Pica dos zanahorias, o tres si son pequeñas. Trocea un calabacín, con su piel y todo, o dos si son pequeños. En todo caso, a tu gusto. Pones un fondito de agua a hervir y cuando hierve, le echas las verduras, primero los guisantes y las zanahorias, y a los tres minutos el calabacín. Les pones un poquito de sal y pimienta, y esperas para sacarlas unos diez minutos en total, o menos, pues el caso es que queden cocidas pero enteritas, con buen color. Las escurres en un colador amplio y cortas la cocción poniéndolas bajo el agua del grifo.
En una sartén amplia echas una lámina mínima de aceite de oliva virgen extra, salteas dos - o tres sin son pequeños - gurumelos (los que no sois de Huelva, probad con otra seta, Amanita caesarea, Boletus edulis, Catharellus cibarius... que aquí las llamamos tanas, tentullos, chantarelas o rebozuelos...). Al minuto le añadimos las verduras, que ya estarán bien escurridas. Salteamos otro minuto más, o incluso menos, y apagamos el fuego. Sacamos las verduras y los gurumelos de la sartén para que no continúen con su cocción. En un bol mezclamos doscientos cl de nata líquida y cuatro huevos, le ponemos sal y pimienta - con cuidadito, que ya le pusimos a las verduras, y a batir que son dos días. Luego mezclamos tan ricamente las verduras con el batido y todo a un molde de esos alargados (o individuales si queremos quedar más bien que todas las cosas), engrasado de mantequilla y espolvoreado de pan rallado. Al horno como tres cuartos de hora más o menos y a unos 180ºC, no hace falta más temperatura; en todo caso más tiempo y ya está. Aquí todo es más o menos, porque la cosa es ir viendo como va el asunto. Como todo en la vida.
Cuando metemos una aguja de hacer punto en el pastel y vemos que sale limpia. Sacamos el pastel del horno y a esperar pacientemente a que esté frío para sacarlo del molde sin que se parta. Va bien con una crema de calabaza o de calabacín, que se hará muy simplemente, poniendo a cocer unos trozos de calabaza - sin piel -, en leche con sal y pimienta. Cuando esté tierna, se pasa por la batidora eléctrica y ya está.
La de calabacines es como sigue:
Crema de calabacín.- Lava y trocea, con su piel, un par de calabacines medianos. Ponlos a saltear en una cazuela con una lámina de aceite de oliva, a fuego medio. A los dos minutos, le añades sal y pimienta, más un poco de nuez moscada recién rallada. Echa en el mismo recipiente medio vaso de leche y termina de cubrir con agua. Deja que se hagan los calabacines a fuego medio y cuando estén tiernos, los pasas por la trituradora eléctrica o por la turmix añadiendo un poco de perejil recién picado. La textura, la que te guste. Bueno, adiós, que me voy a ver una peli.