domingo, 17 de marzo de 2019

Gurumelos con otras setas


Ahora que los gurumelos se han puesto a tiros -a quince pavos los compré el otro día en el mercado del Carmen, de buen tamaño y todos cerrados- vamos a hacernos un arrocito con gurumelos que no se lo va a saltar un galgo.
Siempre estoy con lo mismo, pero vosotros no me hacéis caso: mezclar setas realza el sabor de las mismas y es de todo punto aconsejable. Para este arroz he utilizado gurumelos y champiñones normales y corrientes. El resultado es espectacular. Vamos al lío.
Arroz con gurumelos
ingredientes:
  • arroz
  • gurumelos y algún champiñón
  • cebolla
  • ajo
  • pimiento
  • zanahoria
  • perejil
  • azafrán
  • vino blanco
  • sal
  • pimienta

elaboración:
Pues nada, la mar de fácil. Hacemos un refrito con cebolla, ajo, pimiento y zanahoria, más cualquier otra que tengáis en el frigorífico y se os vayan a echar a perder: calabacín, apio...
Pelamos los gurumelos -es la única seta del mundo que se pela- y lavamos los champiñones bajo el grifo -hay una teoría absurda que dice que si lavas las setas pierden el sabor, que hay que cepillarlas, pues vaya porquería de setas que usan por ahí, en fin-. Echamos las setas troceadas sobre el refrito cuando la cebolla esté transparente, añadimos un poco de azafrán majado con sal, más sal por si era poca y pimienta. El perejil le va que ni pintao y una pizca de tomillo tampoco os voy a decir que no. Damos dos o tres vueltas, añadimos un chorreoncito de vino blanco y a esperar que se evapore, lo cual será en un momento. Echamos el arroz y a pringarlo bien para que luego quede suelto pero cremoso, que es como tiene que quedar este plato.
Cubrimos de agua y a esperar a que el arroz esté en su punto. Anda que no.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Fueron felices y...

... comieron perdices. Una receta fácil, pero un poco pesada de hacer, porque el primer día hay que preparar las perdices, y el segundo ya se hace el pastel. Vamos a ver.
Pastel de perdiz
ingredientes:
  • verduras a elegir_ cebolla y ajo por supuesto, más pimientos, zanahorias, tomate, puerro, apio...
  • dos perdices 
  • tomate frito
  • vinagre
  • vino
  • huevos
  • nata líquida
  • clavo
  • tomillo
  • sal y pimienta
elaboración:
Pochamos verduras y salteamos en el mismo aceite la perdiz, debidamente troceada. No debe faltar ni una hoja de laurel, ni un clavo de olor ni un poco de tomillo. Su sal y su pimienta, como es natural. Cuando la perdiz cambie de color le añadimos vino blanco, un chorrito de vinagre y agua que las cubra. A cocer hasta que la perdiz se pueda desmenuzar, es decir, que veamos que los huesos se pueden despegar con facilidad de la carne.
Dejar reposar de un día para otro, que coja bien los sabores.
Sacamos los trozos de perdiz y les quitamos los huesos.  Al resto le metemos la batidora y nos saldrá una salsa estupenda, para luego hacer algo con ella, por ejemplo para rebajar una mahonesa y hacer una salsa muy a propósito. Con algo de lo obtenido haremos el pastel, luego reservamos el resto.
Al día siguiente se batirán cinco huevos, 200cl de nata líquida, un chorreón de tomate frito, algo de la sslsa obtenida 8no demasiada porque entonces el pastel va a tardar una eternidad en estar finalizado, y las perdices desmenuzadas, batimos todo bien batido hasta obtener una pasta relativamente fina.
Al horno. 180º y hasta que veamos que está hecho el pastel. Meteremos una aguja y si sale limpia, es que está hecho el pastel.
Se acabó.

domingo, 3 de marzo de 2019

El huerto de Juanla

Para hacer una tortilla de brocoli, lo mejor es ir al huerto de Juanla y mangarle un brocoli de esos tan estupendos que tiene en el huerto. De paso si os lleváis unas cebollas, pues mejor que mejor, porque para hacer esta tortilla es mejor utilizar cebolletas frescas. Nos invitó el Labrador a comer el otro día y pasamos un día estupendo, charlando de los viejos tiempos y todo eso de los festivales de cine, el teatro, las fiestas, en fin. Después de comer el browning de Julita con helado de leche merengada y un paseo por el huerto, con hurto de naranjas y de todo lo que pudimos pillar por allí. Las alcachofas ya apuntan, de manera que espero que me invite a comer dentro de un mes más o menos, porque me chiflan las alcachofas o alcauciles, como también les llamamos por aquí.
Tortilla de brocoli
ingredientes:
  • tres huevos
  • un brocoli medianito
  • lo blanco de una cebolleta
  • un diente de ajo
  • ras al hanut (o un poco de curry, a vuestro bolo)
  • sal
elaboración:
Pues nada, refreís la cebolla y el diente de ajo, todo picado a vuestro gusto, y cuando esté empezando a dorar se saca todo. Se vuelca en un bol donde habremos batido los huevos, le añadimos el brocoli, como es natural cocido previamente, y un poco de sal. Ras al hanut a gusto de cada cual y ya os digo que si no queréis o no tenéis, pues nada, un poco de curry le va igual de bien. Ea, a mezclar y a hacer la tortilla. Vais a ver.

domingo, 3 de febrero de 2019

curiosidades del lenguaje y otras variaciones


El nombre, y la confusión, son simples. En italiano la diferencia entre las palabras roja y rusa es de una sola letra: rossa y russa. Por lo tanto no es menester explicar que de l'insalata rossa a l'insalata russa sólo hay un paso, y pequeño además.
Hace ya bastantes años conocí a una italiana, ya mayor, que era una señora algo disparatada y muy divertida. Ella fue quien me hizo ver el origen del nombre con el que tanto allí como aquí se conoce a la ensaladilla que se elabora con remolacha, quiere decirse de aquella que al mezclar los ingredientes adquiere una tonalidad roja y que consecuentemente lleva ese nombre. Aquí, ensaladilla rusa, porque la dicha preparación alcanzó a nuestro país con la confusión incorporada. El caso es que lo de la ensaladilla rusa ya se aplica a todas las ensaladillas, por mucho que no todas sean iguales, esta que aquí os traigo hoy es una auténtica, o por lo menos intento seguir la receta tradicional italiana, de la ensalada o ensaladilla rusa. De modo que por mucho que el señor Olivier la popularizara en Moscú a mediados del siglo XIX, ya existía esta popular ensaladilla roja o rusa, o nacional, como se anunciaba en los bares españoles de la posguerra y no hace falta explicar nada más. Vamos con la receta y mantenemos el nombre con el que se la conoce.
Ensaladilla rusa 
ingredientes:
  • patata
  • zanahoria
  • remolacha
  • guisantes
  • aceitunas
  • alcaparras
  • pepinillos en vinagre
  • huevo
  • (pero también espárragos, habitas, o lo que queráis)
  • bonito o atún en aceite (mejor de girasol que de oliva)
  • vinagre
  • mahonesa
  • cebollino y pimentón para decorar (opcional)
elaboración
Pues nada, se cuecen las verduras y raíces que a cada cual le apetezcan, pero claro, si queremos que sea roja, la remolacha es fundamental. Picamos todo relativamente fino y añadimos sal y unas gotas de vinagre. Removemos y con un molde damos una bonita forma. Se cubre de mahonesa muy ligera (a la mahonesa que hagamos se le añade agua poco a poco y se va meneando hasta lograr el punto deseado). Si hacemos la mahonesa con aceite de oliva tendrá un sabor muy poderoso que cubrirá al resto de los protagonistas, luego con aceite de girasol quedará más equilibrado el plato.
Ea, pues ya está. Se pone un poco de bonito o atún, también a ser posible conservado en aceite de girasol, en todo lo alto y adornamos con un hilo de pimentón y un poco de cebollino muy picadito.
Si la presentamos de este modo, el que se la vaya a comer, al mezclarlo todo, verá como se torno roja la ensalada.
C'est fini, condieu.