miércoles, 8 de abril de 2009

90 días de penitencia (65)

Desayuno

  • Café descafeinado con leche semidesnatada
  • Dos torrijas

Ya os dije ayer, cuando relaté la receta, que las torrijas son de esas pequeñitas, de apenas cinco centímetros de lado. El café, descafeinado y la leche semidesnatada. Al menos voluntad, hay.

Almuerzo

  • Escalivada
  • Crema de verduras
  • Alcachofas con guisantes
  • Nopán
  • Agua
  • Macedonia

La escalivada la hago a mi manera, como Frank Sinatra. En una fuente de horno he puesto primero una cebolla cortada grosera, luego un pimiento rojo y otro verde, a continuaçao, berenjena, calabacín y tomates. Todo picado y no menudo, precisamente. Por último tres dientes de ajo picaditos, éstos sí, por encima, sal y aceite, no demasiado. Al servir me gusta ponerles un hilito de salsa de soja.
La crema la hice, como es habitual, con lo que tenía en el frigorífico. Calabacín, calabaza, zanahorias, nabo, patata, pimiento, apio, puerro y hasta unas judías verdes que andaban por ahí. Todo junto, un chorreón generoso de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta y agua. A la olla a presión y luego a darle con la minipimer. Se acabó.
Las alcachofas son las que sobraron de ayer por la noche. La macedonia, también de la que sobró ayer y que todavía se podía comer.

Merienda

  • Té con música

Amor mais perfeito, de Joana Amendoeira, que sigue imparable con esa deliciosa voz, haciéndose un lugar en el mundo del fado. Está madurando y eso se nota. Fantástica. Y cuando termina la Amendoeira, llega la voz de uno de los monstruos sagrados del fado, Carlos Carmo cantando a su tierra. Todo un clásico: Canoas do Tejo.

Cena

  • Gambas blancas de la costa
  • Frito variado
  • Pulpo a la gallega
  • Cuatro cervezas
  • Torrijas
  • Orujo

Cena en Matalascañas, con Lolita y Jordi, un amigo nuestro. Las gambas estupendas, muy bien cocidas, mais non frescas, sino congeladas, pero estupendas, ya os digo. El pulpo en su punto de textura y bien condimentado; el pescaíto frito, muy bien, sobre todo unas acedías de enorme calidad y, estas sí, frescas. Las torrijas, excesivamente enmeladas y almibaradas, empercochadas, que es palabra antigua que ya no se usa. Desde luego, lejos de las que yo hago. Después de la comida, una copita de orujo de ese de color fluorescente que hacen bodegas con buenos canales de distribución y comercialización para sus productos. Este creo que era de Osborne. Prescindible.

2 comentarios:

Illo dijo...

Empercochar: Acción de fregar el suelo dejándolo muy mojado y lleno de charcos, de modo que puede tardar mucho tiempo en secarse.
"Desde luego mi marido no sabe usar un cubo y una fregona en condiciones. ¿No ves que lo deja todo empercochaíto perdio?

Bernardo Romero dijo...

Vale tronco. Masacao de dudas. Un abrazo.