lunes, 21 de febrero de 2011

Gurumelos, comienzo de temporada

Desde hace ya por lo menos quince días, hay gurumelos en la plaza de abastos. Primero a precios digamos que no demasiado recomendables, y ahora, aunque civilizados, todavía lejos del alcance de muchos bolsillos. De ahí que te vayas al Cobujón, por poner un ejemplo, y te encuentres más gente en un cabezo que en la calle Concepción un sábado. Para esta semana volverán a bajar los precios y calculo, que es mucho calcular desde luego, que el saturday próximo estarán a quince euros o algo así por el estilo. Quiere decirse que ya no hay que coger el coche e irse donde Cristo perdió el mechero.
Potaje de vigilia con gurumelos.- Puesto bacalao (del barato que venden desmigado) en remojo, bien enjuagado previamente, se le cambia el agua a las seis horas y se añaden los garbanzos. Así hasta el día siguiente, doce horas después, en que procedemos a poner garbanzos y bacalao, con un par de hojas de laurel y una cabeza de ajos cortada a la mitad por el ecuador, no por el meridiano de Greenwich, se tendrán una media hora en la olla a presión.
En una sartén amplia se refríe cebolla, pimiento, medio tomate maduro, sin piel ni semillas, y cuando la cebolla empieza a ponerse transparente, se añaden cuatro o cinco hojas de acelgas (o espinacas, según lo que cada cual tenga en el huerto o en el frigorífico, cortadas finas y bien enjuagadas. Se dan vueltas hasta que las acelgas pierden su bonito color verderón y se espera entonces a que venga Pepe Martín con medio kilito de gurumelos (Amanita ponderosa). Se pelan bien y se cortan en láminas, procediendo a darles dos vueltas en la sartén con el resto del refrito. Se abre la olla, se añade el refrito y se deja cocer todo junto, con la olla destapada, hasta que los garbanzos estén en su punto. Se acabó.

3 comentarios:

María dijo...

QUERIDO BERNARDO.. me matas lentamente con tus guisos..
y lo sabes!!
que rico..
besazo

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Que le gustaban a mi madre los garbanzos con grumelos. Además, en vez de bacalao le echaba más grumelos y cortados como las patatas.
Recuerdos de niñez; recogiendo de la estación de Damas el canasto de mimbre tapado con un paño blanco y cosido con guita de cáñamo.
¡Que de grumelos comí cuando niño! Bernardo, que buenos portes nos mandaba mi tía Catalina desde Alosno

Un abrazo paisano, compañero, amigo.

Bernardo Romero dijo...

Te puedo asegurar que no es intención mía la de matarte, precisamente. A ver de dónde saco yo ideas luego, si no es de tu blog, Mariquilla María del Carmen.
Mi querido Rafa, tu tía Catalina no sería Catalina María Márquez como has tenido valor, de casarte con Juan López estando en el mundo yo. En todo caso, qué suerte hijo mío de mi alma, en lugar de subir cabezos, te encajabas en las cocheras de Arturo Damas frente por frente al puente de Triana y ale, gurumelos por quintales. Así cualquiera. Y lo de los garbanzos con gurumelos, qué pasa, que no había sitio en la olla para el bacalao ¿no? Pues tengo que probar esa versión vegetariana, que estoy con la intención de quitarme unos kilitos otra vez. En fin, un abrazo y hasta pronto.