martes, 30 de septiembre de 2008

Sencillo y sabroso

Me compro una pata de cordero, bueno, una patita de corderito a juzgar por su tamaño. ya que no alcanza los cuarenta centímetros de larga. Al margen de que el carnicero es de fiar, el tamaño delata la edad del corderito, que debió de comer hierba una sola vez después del destete. En fin, una patita de cordero para disfrutar dos o tres personas a lo sumo.
Cuando la tengo delante mía, meditando cómo hacerla, si de este modo o de aquél, me ilumina una luz, presumiblemente divina, por el tono azulado y el acompañamiento de música celestial que tenía el fogonazo, y determino hacerla al horno tal cual. O casi. Un poquito de aceite, vino blanco de aquí del Condado, sal, pimienta y un poco de tomillo, ajos y laurel. Ya está. Nada de rellenos ni cocciones desmesuradas, sino el tiempo justo para que se haga esta sabrosa
Pata de corderito al horno.- Tomamos una bandeja de horno y echamos seis o siete dientes de ajo partidos a la mitad, tres o cuatro hojas de laurel que si son muy grandes las partimos por la mitad para repartirlas bien por el fondo de la bandeja. Ahora tomamos la patita, la lubricamos con aceite de oliva, no demasiado, por cada lado, al tiempo que le ponemos sal, pimienta recién molida y un poco de tomillo, que si está todavía algo verde, pues mejor. Echamos un chorreón de vino blanco en el fondo de la bandeja y al horno a unos 210º, por ejemplo.
Nos vamos a hacer lo que haga falta, cosas normales de la vida misma: regar los geranios, las pidistras o el jazmín que hemos tenido que podar de forma radical porque estaba hecho un fenómeno de la naturaleza. O coser un calcetín, cosa que está desapareciendo ya hasta del imaginario colectivo, por lo que es bueno recuperar esa imagen al menos con un sentido puramente literario. Bueno, ya está, han pasado veinte minutos y es hora de dar la vuelta a la pierna de cordero. Echamos más vino, pues se habrá consumido el que pusimos antes, y pelamos un par de patatitas, que cortaremos en ruedas no muy finas y las pondremos en la bandeja, con la pata por encima. En fin, que metemos de nuevo en el horno la bandeja y esperamos pacientemente a que esté la carne doradita por fuera y tierna por dentro. Se acompaña de vino tinto según preferencias de cada cual. Y nada más, a disfrutar.

6 comentarios:

Luz de Gas dijo...

Que cosa más fácil de hacer por lo que cuentas, y ome pongo a temblar cuando en las recetas es fácil porque después empiezan con el vocabulario y las cosas raras y termino dejándolo.

Esta va a caer también te lo prometo y dentro de poco.

Tengo una ganas de poner un jazmín en casa que no veas, ademas por lo visto repele los mosquitos, pero lo que más me gusta es el olor.

Pd: Ahora estamos investigando con las pizzas. Compramos la base en Mercadona y le ponemos tomate, jamón york, queso. Sale buenísima, tendremos que ir practicando eso si.

Por cierto el que más le da a la cocina es Mario yo soy sobre todo degustador, animador y aconsejo tus recetas cuando cuelan

Bernardo Romero dijo...

Vaya, pues no sabía lo de los mosquitos. En casa hay dos, jazmines, no mosquitos, que de esos en verano suele haber más. En cuanto a las pizzas, ya te contaré cómo hago la de sardinas. Vas a alucinar.

Zapateiro dijo...

Me has dado en un punto débil, me encanta una pierna de cordero al honno (como dirían Martes y Trece). A estas horas no se puede visitar u blog Bernardo, que le entra a una de tó.

Saludos.

Monca Encendido dijo...

Mi perdición, un cordero. Yo hago las hago más o menos igual que tú. Lo único que en vez de vino, le echo un vaso de agua. Y de otra forma que me comentaron es, haciendo rellenando la pata con ajo y perejil picado, más agua y tal.

Felicidades por el blog. Un saludo.

Bernardo Romero dijo...

Desde luego la pata rellena con ajo y perejil, su poquito de sal y pimienta, es sensacional. Esta de hoy es pequeñita y no se puede rellenar. Bueno, poder, poder, lo que es poder, siempre se puede, con paciencia y habilidad hasta un guisante se podría rellenar. Gracias por tu felicitación Monca Encendido. Zapateiro de mi vida y de mi corazón, creo que tenemos algunas cosas en común, por ejemplo en el caso de los gustos culinarios. En lo de escribir, tú ganas. Un abrazo.

El Pincho Moruno dijo...

Ummmmm¡¡¡
Que rico......
Y si es una patita de un chivito tierno tampoco desmerece.
Por cierto ayer estuve en Sevilla y le cogi a mi contraria un manojo de jazmines que quitaban "to el sentio"...!!en Octubre¡¡.
Sigo sin conexion, asi , que hasta que la tecnica me permita, os envio un fuerte saludo para todos.