viernes, 29 de marzo de 2013

Sabores (casi) perdidos


Algunos sabores se resisten a abandonar nuestra memoria. Rescatarlos es vivir de nuevo, ir a aquellos tiempos en que se cocinaba sin prisas y con sentimientos. Hoy os voy a dejar una receta deliciosa y me voy a dejar de literaturas.
Adobillo de asadura.- Troceamos en pedazos pequeños, como para llevarlos después a la boca de uno en uno, un hígado o asadura de cerdo ibérico - preferentemente-. En un bol de cristal y suficientemente capaz, ponemos el hígado troceado, unos dientes de ajo fileteados, pimentón dulce, sal, hojas de laurel rotas, orégano, pimienta recién rallada y cominos recién majados. Removemos, añadimos vinagre y dejamos macerar todo al menos un par de horas. Luego se escurre bien el hígado y se pasa a una cazuela en la que le esperará una lámina de aceite ya calentito, se le dan unas vueltas a los trozos de hígado y al cambiar de textura le añadimos vino blanco y agua, a partes más o menos iguales, que cubra el hígado apenas. Esperar a que el hígado esté hecho y se quede en su salsita.

3 comentarios:

El Pincho Moruno dijo...

De toda la vida; si Señor y poco rica que esta la "Asaura" de esta guisa. Cuando estuve viviendo en Las Palmas tuve la oportunidad de probar "las Carajacas" con cierto aire a tu receta expuesta y que consiste en una forma que tienen en las Islas para adobar y preparas el hígado (carajaca). Por supuesto todo acompañado con papas arrugas.
Un abrazo.-

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

De nunca he soportado la textura del hígado guisado aunque me encanta el sabor. Mi madre solía hacerlo así y le añadía, además, un poco de orégano.
Como yo no comía la asadura, el día que tocaba, en la salsa, que era gruesa por la asadura deshecha, cabían un par de huevos fritos y mucho pan de bollo.
Ahora Rosi, mi parienta, suele hacer de esta guisa alitas de pollo y la verdad es que saben magníficas.
Un abrazo Bernardo.

Rosa dijo...

Te habia dejado un comentario en esta receta, pero no se que habrá pasado que no está, te decia que me encanta lo que has hecho y que es verdad, las cosas hechas sin prisas saben mejor y nos traen muchos recuerdos. Me llevo la receta, porque así no es como yo lo hago y me encantará probarlo. Besos