Pechugas picantes.- Por la mañanita abrimos las pechugas de pollo realizando un corte por la parte de dentro, las depositamos en un bol y les ponemos sal, pimienta, guindilla molida (cayena por ejemplo), orégano y canela. Manchamos de aceite y añadimos por último salsa de soja. Cubrimos con film transparente y a la nevera. Al mediodía les damos la vuelta a las pechugas, realizando la misma operación: sal, pimienta, cayena, orégano y canela. A la nevera otra vez. Por la noche ya podremos encender el horno (por arriba y por abajo el calor y a doscientos veinte estará bien), y colocamos las pechugas en una bandeja o fuente de horno hasta que las veamos doraditas y apetitosas. Se sirve con una ensalada de brotes tiernos aderezada sólo con limón y una pizca de sal.
martes, 17 de abril de 2012
Cocina para supervivientes (7)
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