martes, 15 de marzo de 2011

A fuego lentísimo


Creo que las hice como me dijo Ana, pero en todo caso, ahí está la imagen (otra cosa no pué sé, lo siento) de un potaje blanco de alubias con gurumelos (Amanita ponderosa). La elaboración es mínima y el resultado máximo. Sólo hay que tener en cuenta una cosa, que el potaje se debe hacer a fuego lentísimo y moviendo de vez en cuando el cacharro, la olla, que no el guiso, al que no se toca en absoluto hasta que llega al plato y metemos la cuchara. Ahí va la receta:
Potaje blanco de alubias y gurumelos.- En la olla se pondrán las alubias (frijones, habichuelas, chícharos o cómo las llaméis en vuestro pueblo), después de haber estado en remojo por lo menos seis horas (si es posible, más) con una cabeza de ajos, dos hojas de laurel y un clavo de olor, cubiertas apenas de agua. Se dejarán al fuego, bajo, pero todavía no lentísimo, mientras hacemos un refrito de cebolla solamente. Cuando la cebolla se pone transparente, se añaden gurumelos troceados. Se retira la olla del fuego y se le añade un vaso de agua fría y el refrito de cebolla y gurumelos. Se añade sal y pimienta, se deja que dé un hervor, y se prueba para rectificar de sal si hiciera falta. Ya está, ahora todavía más paciencia, que es la madre de la ciencia.
Se pone el fuego al mínimo más mínimo que tengáis en la cocina. De vez en cuando se mueve la olla para que se vaya trabando el potaje y espese. Poquito a poco hasta que las alubias estén en su punto.
Post scriptum: Con los gurumelos cuidadito. Sobre todo los que sois de fuera de Huelva. Es posible confudirlo con otra amanita, la A. Verna, venenosa mortal. Para distinguir perfectamente el gurumelo de esta elementa de tan malas pulgas, se procurará comprobar lo siguiente:
a) El gurumelo segrega un líquido que hace que la tierra se le adhiera. Cuando ha llovido recientemente, A. verna también puede verse afectada por la lluvia y quedar manchada de tierra. Luego, mucho cuidado.
b) El gurumelo tiene un aroma inconfundible, muy propio, a tierra pero con matices muy personales, que la A. verna no tiene. Esta que repetimos es venenosa mortal, no tiene olor salvo en edad adulta, pero es un olor embriagante y parecido al de A. phalloides.
c) El gurumelo raramente parasita.
d) Al roce o si practicamos una incisión, el gurumelo se mancha de una tonalidad rosa que al oxidarse tiende a oscurecerse.
e) De adultas se distinguen fácilmente, por eso el error suele producirse cuando la A. ponderosa está en fase de huevo, la célebra papa en el argot setero onubense. Cuando se sacan gurumelos que todavía están absolutamente enterrados, en fase de huevo, es menester extremar las precauciones.

2 comentarios:

María dijo...

A fuego lento tu mirada
A fuego lento tú o nada
Vamos fraguando esta locura
Con la fuerza de los vientos y el sabor de la ternura
Sigue el camino del cortejo
A fuego lento a fuego viejo
Sigue avivando nuestra llama
Con todo lo que te quiero y lo mucho que me amas .............
lalalalaaaaaaaaaaaa
pues eso..
Bernardo riquiiiiiiiiiiiiisimo!!!!
besosssssssss

Juanjo dijo...

Maestro, este finde es la feria del gurumelo en Paymogo, alomojó me doy un voltio.

Ya te contaré.