jueves, 21 de mayo de 2009

Lo fácil que es freír patatas

Estoy haciéndome un huevo frito con patatas. Las patatas son para poner encima unas lonchas de jamón cortado muy fino, casi transparente, y que al ponerlas allí, con el calor de las patatas se queden translúcidas las lonchas de jamón. Después viene lo mejor, comerlas.
Mientras que me hago las papatas fritas, me acuerdo de lo que leí en el periódico cuando murió el señor que diseñó las latas de las patatas (o lo que sean) Pringles, que tenía dicho el tío que lo enterraran en una lata de Pringles. Al final lo incineraron y dividieron las cenizas en dos partes, una parte para el nieto, que no sé para qué las querría, y la otra parte la enterraron en una urna con una lata de Pringles al lado. Ahora me entero que en Inglaterra han decidido que las Pringles para pagar impuestos sí que son patatas, igual que antes habían dictaminado que no eran patatas porque no tenían ni la mitad de patatas entre sus componentes. El caso es que quienes defendían que las Pringles no eran patatas, eran los dueños de la multinacional que las fabrica en medio mundo, Procter & Gamble, mientras que el fisco inglés, o británico, que no sé como andan allí de transferencias, defendía que son patatas por que tienen un 42% de patata en su composición final, lo cual quiere decir que es el ingrediente principal. Así que los de Procter & Gamble van a tener que apoquinar cien millones de libras, que no es moco de pavo, ni de caracol (tengo una olla llena de caracoles purgándose, pero ya os daré la receta mañana o pasado), y a partir de ahora pagarán a la Hacienda de Su Graciosa Majestad nada menos que veinte kilitos (de libras) al año en concepto de IVA, ya que los productos de alimentación están exentos en las Islas Británicas de impuestos a excepción... y ahí está el lío, de ¡las patatas fritas! Así que nada, a apoquinar como todo quisque. Pero nosaltres vamos a lo que vamos, que es a freír patatas con un sólo ingrediente, patata, más el aceite, como es natural, y su poquita de sal, pero queremos freírlas y que queden como tienen que quedar unas
Patatas fritas crujientes.- Se tomarán preferiblemente patatas viejas, no nuevas pues éstas tienen mucha cantidad de agua. Se cortan en bastoncitos según hacemos normalmente y se colocan en un cacharro con agua para que suelten algo del almidón. Mientras tanto se pondrá una perola (o freidora) con aceite de oliva virgen extra a calentar, y antes de que salga un humillo que nos dirá que la temperatura es demasiado alta, se echarán las patatas a freír en tandas, de modo que no echemos demasiadas, pues bajaríamos la temperatura del aceite y lo único que conseguiríamos es que se doren enseguida por fuera y se queden crudas por dentro. Las vamos friendo pero no totalmente, sino que queden como las solemos dejar cuando vamos a hacer una tortilla, que estén más bien blanditas, como cocidas. De este modo las ponemos en una bandeja y allí las dejamos reposar mientras el aceite vuelve a tomar una buena temperatura. Entonces volvemos a echar las patatas por tandas, de nuevo pocas, no demasiadas para no bajar la temperatura, que ya sé que me repito, pero es que si no, pues no salen bien fritas. Ahora esperamos a que se pongan doraditas y entonces las vamos sacando y poniéndolas en una bandeja con papel absorbente para que escurran. Una vez en la bandeja y nada más salir del aceite, es cuando les ponemos la sal, fina y bien espolvoreada por encima. Se menea un poco la bandeja, no las patatas, para que cojan todas las patatas la sal, y se terminan de freír y de salar las patatíbiris. Ya está. Hacedlo de este fermoso modo, fijos míos de mi alma y de mi coraçao y veredes como os saldrán de ricas y crujientes. Si encima les ponéis jamón, y al ladito un par de huevos fritos, pues ya no os quiero ni contar. Adeu.

7 comentarios:

El Coronel dijo...

Toda una sorpresa al encontrar este blog. Un placer para nuestros paladares y un orgullo para los Onubenses.

Me tendrás entre tus líneas muy a- "menudo" pero con patatas.

Bernardo Romero dijo...

Me alegra que andes por aquí. Ya me he dado una vuelta por tus andares carnavaleros. Es un auténtico placer. Saludos y que disfrutes con salud lo que vamos haciendo y comentando.

Selma dijo...

¡Me alega constatar que lo hacía bien, por una vez! ;-)...Pero a partir de ahora les diré Patatas fritas estilo Bernardo...y quedaran mejor aún... seguro...

¡Un abrazo, Chef!

Superchoco dijo...

Tentador blog. Habla de cocina. Y yo a dieta, por lo del traje.
En fin un placer.
Si necesitas un supercortador de verduras....
Saludos.

Bernardo Romero dijo...

Ya te digo... Seguro que haces unas patatas fritas mucho mejor que las que yo hago. Ten en cuenta que una cosa es predicar y otra dar trigo, o algo así que dice el refrán. Un abrazo Selma.
Superchoco, el día que tenga una fiestecilla en casa, con comida para veinte o treinta, no dudes que te llamo, me ayudas a cortar verduras con tus superpoderes y luego nos cuentas alguna aventurilla, como aquella que conmovió a la opinión pública onubense, sí hombre, la del jubilado al que ayudaste a robar el banco de España y luego desapareció en unas islas del Pacífico o no se sabe dónde. ¿o no fuiste tú quién le enseñó a volar?
vide: Veintitantos onubenses inexistentes. Ed. Libros de Saltés (1995). En Saltés puede que quede algún ejemplar, pero en todo caso, cuando vengas por aquí te regalo uno, que tengo un par de ejemplares en casa. Un superabrazo y ¡Siempre contra el mal: Superchoco te protegerál*!
* Licencia de Bayer para Huelva y zona provincial: Almacenes La Continental.

Zapateiro dijo...

El broche final del jamón y el huevo frito es un placer sin igual. Quizás sea mi comida favorita.

Yo la patata la lavo entera, sin cirtar, para que no pierda todo el almidón. La clave aquí, como casi siempre, es la materia prima. Todas las papas no son iguales.

Un beso Bernardo.

Juanjo dijo...

¡Qué placer comerse una papa bien frita! En casa hemos pasado una temporada en que no éramos capaces de encontrar patatas decentes para freír, siempre quedaban lacias.

Respecto del método, nada que añadir.

Un abrazo.