Las hacíamos de niños cuando se presentaba la ocasión, una merienda para celebrar un cumple o un santo, o para participar y ser protagonista en la comida dominical y familiar. Lo cierto es que la tarta de manzana siempre la recordaremos como una de las primeras elaboraciones hechas por nosotros mismos y que encandilaron a la concurrencia, ya fueran niños o mayores. Hoy os traigo la receta más fácil y simple, que supongo que es la que todos hacíamos de pequeños. A saber, porque luego de mayores se acaba la inocencia y empezamos a complicarnos la vida, en la cocina y en todo en general. En fin, ahí va esa tarta.
Tarta de manzana
ingredientes:
Un par de huevos. Cuatro manzanas. Ocho cucharadas de azúcar y algo más para el glaseado posterior. Ocho cucharadas de leche. Mantequilla. Seis cucharadas de harina. Levadura. Mermelada de melocotón o de lo que más os guste, pero la de melocotón es la tradicional y la que mejor le va.
elaboración:
Lo más simple del mundo. En la batidora metemos los dos huevos, el azúcar, la leche y dos manzanas peladas y troceadas.
2.- En un cuenco amplio echamos la harina y un sobrecito de levadura. Sobre ellas añadimos lo anterior que tenemos bien batido. De nuevo con la batidora eléctrica (o con las varillas si sois más finos que yo) le damos caña hasta obtener una pasta fina.
3.- En un molde desmontable, al que yo le pongo papel de horno para desmontar luego mejor, echáis la mezcla obtenida y a 180ºC, calor arriba y abajo, veinte o veinticinco minutos.
4.- Mientras se hornea la tarta podemos poner agua, azúcar y mermelada en un cazo para conseguir un almíbar o una crema suave con la que vamos a cubrir luego la tarta.
5.- Sacamos del horno y cortamos gajos de manzana para colocar, más o menos como se muestra en la imagen. La mezcla de almíbar y mermelada la echamos por encima y al horno de nuevo, con calor solo arriba, porque de lo que se trata es de gratinar y quede mona, luego el tiempo es ya a ojímetro. A enfriar primero y a disfrutar después.
No hay comentarios:
Publicar un comentario