lunes, 7 de diciembre de 2009

Películas vespertinas y pastel de pollo



A mediodía hice un pollo al laurel. Se trata de poner en una bandeja de horno una cama de hojas de laurel, y encima un pollo con un limón y unos cuantos dientes de ajo partidos a la mitad dentro, con su piel y todo. Se salpimenta por dentro y por fuera, engrasándolo con aceite de oliva como es natural.

El pollo va soltando una grasa espléndida que luego sólo hay que recogerla en un cuenco y ponerla al lado para que cada cual riegue su porción de pollo como le de la gana. Como sólo estábamos los niños e io, pues sobró pollo, que quedó olvidado en el horno hasta que lo recuperé por la tarde, después de ver Old Gringo, una de mexicanos con Gregory Peck y Jane Fonda que dirigió Luis Puenzo en su etapa hollywoodiense y tras obtener un óscar por La historia oficial en 1986. Ustedes le conocerán mayormente por una película más reciente, La puta y la ballena, y yo le conocí personalmente hace poco, oyendo cantar a una joven promesa del flamenco, Elena Bellido, por guajiras, y por tangos a Juan Fernando, acompañados por la sabia guitarra de Antonio Dobao. Se lo presenté ese día a Eduardo Garrocho, que también estuvo cantándose ese día unos fandangos de la tierra, y le pedí que le enseñara la peña flamenca de la Avenida de Andalucía, que tenía espectáculo al día siguiente, pero yo no podía ir. Así que don Luis se fue el sólo, y le debió de encantar, pues al otro día nos volvimos a ver, me dijo que estuvo fantástico todo y así debió ser, pues me invitó a comer en su casa de Buenos Aires, prometiéndome un asado argentino que no iba a olvidar en mi vida. Igual cualquier día de estos le tomo la palabra y me encajo en su casa.

Pero andábamos con el pollo que me sobró al mediodía. Así que ahí va la

receta de Pastel de Pollo con pasas.- Íbamos con que el pollo estaba en el horno y ya estaba frio como es natural. Pues como estaba ya frio, le saqué todo lo que pude, piqué la carne extraída a continuación y le añadí un puñado de pasas sin semillas, un par de cucharadas soperas de tomate triturado, o tres más bien (es que eché un chorro directamente del bote en que lo guardaba), un par de huevos batidos como para tortilla, y lo que quedaba de nata en un bote que abrí el otro día. Sería algo así como 75 mm o quizás menos. Mezclé todo bien mezclado y forré un molde de horno alargado con lonchas finísimas de jamón york, de las que venden en el Mercadona y Zapateiro (que es una niña de Valverde que trabaja en Sevilla y tiene un blog encantador: llueven croquetas, y no el presidente del gobierno) no sabe sacar del envase sin que se le rompan. Pues con esas forré el molde y dejé que colgaran por fuera las que puse en el lateral. Eché la mezcla y lo tapé todo con el propio jamón york. Encima del molde puse papel apto para el horno, con idea de que no se me quemara el invento. Lo metí en el horno a 200º unos quince minutos y luego lo bajé a 150º hasta que llegó mi novia, que creo que fue unos veinte minutos después, pero no os lo puedo asegurar por que se me fue el santo al cielo viendo La tienda mágica de Mr nosequé (ya no me acuerdo como se llamaba y la acabo de ver. Joder, qué lástima), una que hizo Dustin Hoffman cuando todavía no había móviles, porque no salen y porque hay una escena en que llama desde una cabina de teléfonos.

El caso es que el pastel cuajó y salió estupendo. Nos gustó mucho y lo presenté como se ve, más o menos, ya lo sé, en la fotografía. Le puse al lado una lechugita para aligerar, un orejón (como uno que yo conozco pero que no quiere que hable de él en el blog) y unos arándanos secos. Cubrí los trozos de pastelito de pollo con una bechamel muy ligera que hice con el caldo que soltó el pollo al mediodía al que le añadí un poco de Pedro Ximénez, y leche para que estuviera más suavita la bechamel. En todo lo alto unos cebollinos para hacer bonito y ya está. Anda qué no, la de cosas que sé hacer yo solito, para que luego digáis. Condiós.

Posdata: estaba un jartón de bueno.




6 comentarios:

Superchoco dijo...

Mr. Magorium, maestro. Permitame el apunte.
En cuanto al pollo, me encantan los recursos maternos, que tanto añoro. "Aquí no se tira, ná" que decía mi madre.
De jartón de bueno, me imagino que estará así que me apunto el recurso para los próximos sobrantes de pollo.
Supersaludos, maestro.

Juanjo dijo...

Mire usté que soy de esos a los que les gusta comerse el postre aparte y después de los salao -sí ya lo sé, ahora vendrá y me endiñará con lo de mi paladar simple- pero, a pesar de eso y todo, tiene buena pinta.

En lo del afoto tiene usté razón, como no puede ser de otra forma, en que es manifiestamente mejorable, maestro.

Un abrazo, y póngame a los pies de su novia que, si es verdad que existe el cielo, se lo tiene que tener ganado.

PD: Mu preocupao me tiene el tiempo. Este fin de semana, con frío y to, han inaugurado el Belén viviente donde actúa nuestro Maique,...¿y si el IKEA no ha mandao la cuna pa su talla y nos lo tienen tirao por esos suelos? Ainsss!!

Bernardo Romero dijo...

Eso, Super, eso. Mister Magorium. Está entretenía y se deja ver, sobre todo por los decorados, que para eso los americanos son unos maestros, aunque el cine francés también se ha dejado ver con decorados fantásticos en películas de este tipo. Y por supuesto que en casa no se tira ná. Pa eso estoy yo, que me como to lo que sobra y a veces pues le pongo imaginación y tuneo las sobras, como en este caso.
Don Juan José, calle, calle, por favor, que luego todo se sabe. Resulta que el Miguelito m'hanvitao a parisipá en el belén viviente. De buey... no sé si daré el tipo, pero con un niño Jesús de su calibre, supongo que el buey también puede ir recortaíto de cuernos. En fin, maestro, que esto no es un postre, que esto es cogé el pollo casobrao y ponerlo en condiciones óptimas para su manducancia y disfrute. Con sus contrastes entre lo salado y lo dulce, eso sí, pero que no se anulan uno a otro, sino que se potencian. De hecho para acompañar al pollo en su primera aparición sobre la table, hice un chutney de verduras, que son verduras puestas a punto de compota con vinagre y azúcar (en este caso, miel), pero eso ya lo probará usted el día de la comida del Insti, porque voy a hacer un jamón al horno con su salsa y con un chutney de manzanas y peras (esta vez sí, con azúcar morena) para el que se atreva. Un abrazo a ambosdós.

Su dijo...

Andaqueno
Andaqueno te lo montas bien!!

aceitünas y estrellas dijo...

Hola Bernardo simplemente comentarte que me traslado a vivir a El Rompido en un par de semanas y por fin podre invitarte a comer y lo que desees ya que por fin tendre una casa donde cabe alguien mas.
Saludos y espero compartir mesa contigo no muy tarde.
Y a ese pastel de pollo si le añades un poco de mostaza antigua con algo de miel tambien estaría delicioso.

Antonio Martinez dijo...

Besnardo que buena pinta tiene toooooooooo valla navidad que vamos a pasar de regimen si te hacemos caso felicidades
un saludo
felic navidad