Alboronía, un plato que gusta a veganos y beatos por igual
Teniendo como tenemos un santo olvidado, o relegado más bien, el mozárabe San Dúnala, que no solo su existencia es cierta, sino que su sacrificio por honrar y no renegar de su fe en Dios hecho hombre, Jesucristo, le costó la vida, podríamos honrar a este santo huelvano con un plato mozárabe. Estamos ante un auténtico mártir, que el obispado de Huelva se niega a reconocer y vayan ustedes a saber por qué extraña razón. El santoral ortodoxo, es decir, los auténticos cristianos, no los adscritos a Roma, que estos aunque más numerosos son una escisión, celebraban su onomástica el 17 de diciembre, pero tras el cisma, unos siglos después realmente, se percataron los ortodoxos de que el santo de Huelva pertenecía a la iglesia mozárabe, enmarcada en Roma, luego decidieron anular la festividad de San Dúnala. La iglesia romana ni se dio por enterada y si se hubiera enterado le habría importado un pimiento, luego el santo se ha quedado compuesto y sin perrito que le ladre. Dejemos a los cristianos con su curiosa manera de celebrar la muerte y pasión de Jesús de Nazaret y vamos con lo nuestro que es hacer una auténtica alboronía huelvana. El nombre es de orígen árabe y viene a significar algo así como el guiso, simplemente. Lo vamos a hacer con un postulado tan universal como lógico, pues en el capítulo de los ingredientes cada cual pondrá o quite los ingredientes que quieran, aunque para hacer la alboronía huelvana, la de aquí mismo, hay dos que no pueden faltar, por un lado la calabaza, obviamente, ya que es la protagonista, y por otro el comino, lo que diferencia a la alboronía que hacemos por estos confines del reino, de otras muchas maneras de elaborar un plato que tan propio es de los días de Semana Santa.
ingredientes:
garbanzos, calabaza, nabo, tronchos de brécol o coliflor, cebolla, ajo, berenjena (más, o menos, las verduras que queráis), cominos, pimentón, pimienta y sal
elaboración:
1.- Debes tener garbanzos en remojo desde el día anterior, aunque si no quieres hacerla con garbanzos, pues nada, la haces sin garbanzos. Se cuecen en la olla exprés, y cuando estén ya tiernos podréis abrir la olla y echar la calabaza troceada e incluso un nabo, también troceado, según tus gustos, e igual puedes hacer con tronchos de coliflor y de brócoli. Todo esto al gusto de cada cual, pero la calabaza sí que es esencial.
2.- En la batidora eléctrica tritura un diente de ajo con cominos y sal. Y en el microondas podrás poner ahora una berenjena pelada y troceada con un chorrito de aceite de oliva, solo tres minutos a máxima potencia.
3.- Sofríe cebolla y cuando se vaya poniendo transparente añades pimiento rojo y verde, de los de asar, en trozos no demasiado grandes, pero que luego se vean en el plato. Aquí puedes añadir otras verduras que te gusten y que tengan más o menos la misma cocción, por ejemplo calabacín, también troceado.
4.- La berenjena ya estará en su punto, luego ya se puede añadir al sofrito, aprovechando para añadir también un par de cucharadas de tomate triturado
5.- Esto cada vez tiene mejor pinta. Ahora sólo tienes que añadir al sofrito el majado y la calabaza con el nabo y el calabacín, si es que le has puesto de todo esto. A remover, a añadir un poco de pimentón y pimienta, rectificamos de sal y a servir caliente entre aplausos de la concurrencia.

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