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miércoles, 6 de enero de 2016

Cosas por hacer


Muy probablemente no habrás elaborado nunca la auténtica ensaladilla rusa, y a lo mejor incluso no has estado nunca en el país de la Dama Eléctrica. Es la tierra del amor, donde podrás sentir emociones que nunca antes tuviste, nuevos sonidos y movimientos, es una tierra donde el bien y el mal yacen juntos mientras el amor eléctrico penetra el cielo. Deberás escuchar a Jimmy Hendrix, el que nunca morirá, y luego ya te pones a cocer verduras para hacer la auténtica insalata russa, ensalada rosa en español, o ensaladilla rusa, como aquí la hemos traducido tirando por la calle de en medio. En fin, cuece las verduras que quieras, pero que no falte la remolacha porque entonces no será una ensaladilla rusa, una insalata russa. Ah, las alcaparras tampoco, le dan el toque ideal.
Ensaladilla rusa
Ingredientes: remolacha, patata, zanahoria, judías verdes, guisantes, alcaparras, aceitunas, pimiento morrón... Lo que más te apetezca, ma sempre barbabietola e capperi. Ligas todo con una mahonesa aligerada con un chorrito de agua, pones al Hendrix a toda leche, sacas birras en abundancia y a huir.

domingo, 7 de junio de 2009

Volver a Los Montes (romería de San Benito)

Como dice Superchoco, esto se está convirtiendo en una encrucijada de maestros que sólo nos puede traer cosas buenas. Miren ustedes cómo de un comentario que me hace "Nocogevantajamiarma", vamos a recuperar hoy un plato andevaleño de primer nivel y de paso refuerza mi compromiso (conmigo mismo y con mi novia) de ir el año que viene a la romería de San Benito en Los Montes. El caso es que la madre de nuestro querido comunicante era de ahí precisamente, de Los Montes nada menos, y hacía una ensalada que él recuerda más o menos y que a nosotros nos parece que no puede ser otra que el "asadillo", una auténtica delicia que más adelante explicamos. Pero bueno, aunque queda todo un año para la romería de San Benito y por lo tanto queda todavía tiempo para que nos vayamos al Cerro, me gustaría que supiérais de la pureza de una romería tan poco contaminada y que guarda unos tesoros folclóricos de inigualable valor. Desde los increíbles trajes de jamuguera, que ya de por sí merecen una visita a esta romería, hasta el baile del poleo, que incluye tres partes, la de los lanzaores, en la que siete danzantes portando unas lanzas bailan al son de la flauta y el tamboril, a la folía, de claro sabor portugués no sólo en el nombre, y el fandango que creo recordar que es también llamado parao. Después está la hospitalidad, pues es proverbiel en estos lugares que, como le contaba a nuestro amigo en la respuesta que le doy a su comentario, nos parecen tan alejados por mucho que los tengamos ahí mismo, ahí al lao, en ese Andévalo tan puro por donde no te encuentras un turista ni equivocao. Pues bien, para que no se nos haga eterno el año que nos queda para volver a Los Montes de San Benito, ahí llevan vuesas mercedes la manera de hacer un estupendo
Asadillo.- Metemos en el horno dos tomates, enteros, y cuatro pimientos de asar, preferentemente rojos entreveraos, quiere decirse de esos que son rojos con vetas verdes, que resultan más monos y están más buenos, pues vienen de huertos normales y corrientes, es decir son pimientos que ahora se llamarían de cultivo ecológico. Pues bien, cuando están asados (también se pueden hacer sobre brasas o en la plancha, y el quemaíto ese de la piel de los pimientos los pone hasta más ricos), se dejan reposar los pimientos tapados con un trapo húmedo, y los tomates en un bol para esperar a que se pongan tibios y podamos quitarles la piel y todas las simientes que podamos.
Mientras tanto, podemos ir haciendo un majado con un par de dientes de ajo, sal y cominos. Cuando tenemos los tomates ya templados y sin piel ni pepitas, metemos en la batidora eléctrica el majado anterior y los tomates. Bastará un pequeño achuchón con el aparato eléctrico y tenemos prácticamente terminado el invento, pues ya en el vaso de la batidora pero sin volver a meter el brazo para triturar más, echamos vinagre y aceite de oliva virgen extra, más un poco de sal y movemos todo con una cuchara de madera. Volvemos a los pimientos cuando estén fríos y los pelamos (que para eso se dejaron sudar cubiertos con un paño) con facilidad. Los cortamos en tiras y los ponemos en una bandeja alternados con pepino cortado en rodajas y estas a la mitad. Se bañan pepinos y pimientos con el tomate triturado y aliñado que mezclamos con el majado, y a la nevera, pues se debe comer fresquito.
Nota al margen: Con unas sardinas asás o con pescaíto frito, no os podéis imaginar como está.
Otra nota al margen: Iros a la página de "No cogé ventaja miarma" (con el google sale enseguía) y disfrutad de un relato que nos regala de unas aventuras suyas en El Rocío hace unos años.

jueves, 28 de agosto de 2008

Los pepinos de Valen

A Valen lo visito en su casa de Castillo, en Cantabria y cerca del mar. Rocío, su mujer que es mi sobrina, está redonda y casi a punto de cumplir. Aún no tienen decidido el nombre, pero en casa ya todos le llamamos Valen, como su padre y su abuelo. En fin, después de ver a mi sobrina, que está radiante, estupenda y feliz en su espera, vamos a la huerta. Tomates, pimientos, melones, berenjenas, cebollas.... y pepinos, excelentes pepinos, dulces y frescos, magníficos, así que de momento con unos cuantos hacemos una
Ensalada de pepinos.- Tomamos un yogur natural, o de esos que llaman griegos que son más cremosos, y lo mezclamos con un par de dientes de ajo que habremos metido en la minipimer, previamente, con una laminita de agua y un poco de sal. Quiere decirse que los ajos los hemos hecho puré. Así que el yogur mezclado con el puré de ajos, nos servirá para aliñar los pepinos, que tendremos pelados, troceados en dados y puestos con un poco de sal en un colador diez o doce minutos, para que suelten algo de agua. Cubrimos los pepinos con la salsa de yogur y los metemos en la nevera mientras preparamos la comida, que no vamos a comer sólo esto. Así que una vez puesta la mesa, colocamos la fuente en medio y le espolvoreamos un poco de pimienta negra recién molida, terminando de decorar con perejil recién picado. Excelente, fresca y deliciosa.