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martes, 11 de septiembre de 2018

algas hasta en la sopa

Ha abierto el chino de delante del mercado de abastos, que ha estado dos meses de vacaciones en su país. Por si se va otra vez de vacaciones, me he encajado en la tienda para traerme qué se yo la cantidad de paquetes de algas. Secas, congeladas... hasta sopa de algas instantánea para cuando venga el frío y no tenga ganas de meterme en la cocina. En fin, que hoy toca un guiso verdaderamente espectácular, elaborado con algas kombu, la Laminaria japonica.
Alubias con mejillones y algas
ingredientes:
  • alubias
  • laurel
  • algas
  • cebolla
  • ajos
  • pimiento
  • zanahoria
  • guindilla
  • perejil
  • patata
  • mejillones 
  • azafrán
  • pimentón picante
  • pimienta
  • sal

elaboración:
Pondremos antes de acostarnos alubias en agua para que estén toda la noche en remojo. Al día siguiente las ponemos a cocer en la olla a presión sólo con una hoja de laurel. Diez minutos desde que empieza  a dar vueltas el pitorro.
Entretanto ponemos a remojo las algas, simplemente en agua fría. A continuación haremos un refrito con verduras, pero poniéndolas todas al mismo tiempo: media cebolla, cinco dientes de ajo, un pimiento de los de freír, una zanahoria, uan guindilla o dos, según -como si no queréis poner ninguna-, pimienta, perejil y sal. Ya está.
Abrimos la olla a presión, cuando ya no tenga presión, claro está. Mientras la olla se enfría para que la podamos abrir, añadimos al refrito, ya fuera del fuego, unas hebras de azafrán molidas en el mortero con un poco de sal, y pimentón, picante o dulce, vosotros veréis. Echamos el refrito, un chorro de agua fría, una patata troceada, y al fuego la olla otra vez. Cerramos y cuando el pitorro suene, diiez minutos.
Mientras  continúan haciéndose las alubias, abrimos los mejillones. Los retiramos de sus conchas y reservamos. El líquido que hayan soltado, pues también, porque lo vamos a echar en la olla donde cuecen las alubias.
Abierta la olla de nuevo para añadir el líquido de los mejillones, ya no hará falta abrirla más. La dejamos a fuego medio y añadimos las algas troceadas, en tiras por ejemplo, y los mejillones. Un último hervor a todo junto y al plato.

martes, 27 de junio de 2017

Un plato barato para disfrutar un rato


Fácil y rápida esta manera que tienen en la dolce Italia de hacer un plato barato y estupendo de sabor. con dos euros tenéis para veinte raciones, en serio.
Espaguetis con mejillones
ingredientes:
  • mejillones, claro
  • ajo
  • perejil
  • pimienta de cayena
  • anchoas
  • tomate maduro (pero como el hijoputa del presidente de Venezuela, no)
  • espaguetis
elaboración:
Abrimos los mejillones en una cazuela tapada en la que pondremos una lámina de agua abajo. Este agua nos servirá para avisarnos de que el recipiente ya está caliente y para que con el vapor que desprende se abran mejor los mejillones. Aprovechamos el agua que hayan soltado, que reservaremos al igual que la carne de los mejillones. La cáscara ya la podéis ir tirando por coño.
Ponemos los espaguetis a cocer en agua hirviendo, solo con un poco de sal, procurando dejarlos al dente o sin terminar de cocer, pues después tendrán algo más de cocción.
En una sartén amplia ponemos a refreír un par de dientes de ajo picados menudos, un tomate pequeño muy maduro sin piel ni pepitas y troceado como es natural, dos o tres pimientas de cayena, tres o cuatro anchoas y un poco de perejil. Cuando esté el refrito se añaden los meollos de los mejillones, quiere decirse el animal sin el exoesqueleto, y el agua de su cocción que teníamos reservada. Ea, pues ya está. Añadimos los espaguetis y esperamos a que el líquido esté evaporado (como en la canción esa que decía: "Y yo, evaporado de ti, eso sí que tiene guasa", o era enamorado... bueno, no me acuerdo bien).
Servir con un poco de perejil picado por encima (los que seáis de Huelva, con culantro mejor. Vais a flipar. De nada)



lunes, 10 de abril de 2017

Paella, 0% grasas

Les dije: "Hay que dejarla reposar tres minutos, esperad un momento que me voy a mear ahí detrás de un pino". Cuando vine de mear esto es lo que me encuentro. De izquierda a derecha, Peter Beard, becario de profundos conocimientos ornitológicos; Tino Tinoco, otro que sabe de pájaros de todas las especies, dedicado a la mística y al realismo social a partes iguales; y el más feliz, que ni sabe de pájaros ni falta que le hace, mi don Antonio de mi alma, que me come muy bien últimamente e intenta poner orden en el desorden telemático. La barriga pertenece al Márquez, llamado Milhombres, dedicado al negocio del agua y otros menesteres, con el que tengo en cartera unos pajaritos fritos de la única manera que se pueden comer, con muchas papas. Pues con estos mimbres y otros mucho mejores, por supuesto, lo llevamos tó palante.

Se puede preparar un arroz para unos pocos sin nada de grasas, la del poco aceite y del bueno además, que vamos a utilizar en el refrito, con poca sal y sin que nadie proteste después. Si leen la receta atentamente, encontrarán el modo y manera.
Arroz con verduras y marisco en paella
ingredientes:
  • arroz
  • aceite de oliva virgen extra
  • un choco mediano
  • tres cuartos de kilo de langostinos de trasmallo
  • un kilo de mejillones
  • una cebolleta
  • una zanahoria
  • un pimiento verde de los de freír
  • un pimiento rojo de los de asar
  • cinco o seis dientes de ajo
  • espárragos trigueros de bote, o ya cocidos y tiernos
  • garbanzos puestos en remojo y luego cocidos
  • un calabacín
  • un puñado o dos de guisantes recién desgranados
  • una hoja de laurel
  • perejil
  • pimentón dulce
  • azafrán
  • pimienta
  • sal

elaboración:
Limpiamos y troceamos un choco mediano. Reservamos. Abrimos al vapor un kilo de mejillones y cuando se enfríen los sacamos de su concha le quitamos el estropajillo que les une a la vida, y los reservamos. En agua suficiente con una hoja de laurel y sal, hervimos las cabezas de los langostinos, unos diez minutos, la colamos y reservamos.
En la paella se echa aceite hasta formar una lámina mínima en el centro, lo cual nos ayudará también a equilibrar el trípode. Se echan en el aceite cinco dientes de ajo, pelados y picados, un pimiento rojo de los de asar cortado en brunoise, en cuadritos, una cebolleta fresca, lo blanco y lo más terso de lo verde, también picada, así como un pimiento verde de los de freír. Echamos en el refrito una zanahoria pelada y cortada en cuadritos pequeños, el choco troceado, unos garbanzos ya cocidos y un puñado o dos de guisantes. Damos unas vueltas y cuando veamos que la cebolla corre peligro de ponerse dorada, echamos unos espárragos trigueros y un calabacín troceado. Damos dos o tres vueltas y añadimos el arroz, que con un kilo será suficiente como para que coman unos pocos, pero con todo este refrito y lo queda, podemos echar tranquilamente dos. Ahora es el momento de añadir pimienta, perejil recién picado, azafrán majado con un poco de sal, pimienta negra recién molida y sal, pero muy poca, porque ya iba algo de sal en el majado y en el agua de cocer las cabezas de los langostinos.
Cuando el arroz esté bien pringado, removiéndolo como es natural, añadimos un vaso y medio de vino blanco y esperamos a que esté casi evaporado para añadir agua suficiente (proporción más o menos de 1 x 2'5) y ya lo dejamos que se haga, bajando el fuego de fuerte a medio. Se acabó. A esperar a que el arroz esté en su punto. Si sale seco decimos que es paella a la manera valenciana, si meloso decimos que es meloso al estilo italiano, y si sale caldosito decimos que es arroz caldoso al estilo de Huelva. No falla.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Más barato imposible

Creo que con este plato he reventao todos los récords del mundo. Vamos a ver, los calamaritos estaban a 2'60 en el Maradona, si me entraron treinta y siete en el kilo quiere decirse que cada calamar me ha salido a siete céntimos. Como son cuatro, pues veintiocho centímos. Y esto es con diferencia lo más caro del plato. Si no, cuando terminéis de leer la receta me decís cuánto calculáis que es el precio final del plato. Yo creo que no llega a cuarenta centímos.
Calamaritos en salsa de mejillón
ingredientes:

  • cuatro calamares pequeños
  • una cucharada de mahonesa de bote
  • dos mejillones cocidos
  • un rabanito
  • una hojita de lechuga
  • una pizca de tomillo

elaboración:
Se echan en la plancha los calamares cuando esté el hierro caliente. Es sólo vuelta y vuelta, para que queden tiernos, pues si están más tiempos del debido el músculo se comprime y se ponen duros los calamares. Estos y todos.
Se meten en el vaso de la minipimer dos mejillones, una cucharada de mahonesa de bote y un chorrito mínimo de agua del grifo. Se le mete caña y queda una salsita ligera y muy sabrosa de mejillón.
Se emplata más o menos como se ve en la imagen superior, o como a cada cual le dé la real gana.
Lo dicho, que a cuarenta céntimos no llega el precio del plato ni de coña.
N. del A.- Ayer hicimos una cena unos cuantos e hicimos pizzas, entre ellas una de calamares y mejillones. Este plato que he compuesto hoy ha resultado de cuatro calamares que sobraron y tres mejillones que también sobraron a saber por qué ignota razón. El caso es que estaba todo allí, en la nevera, y al volver del curro, como los niños comían fuera, pues yo me he trincado estos mínimos restos y me los he zampado tan ricamente. Mientras almorzaba, ya con la Vuelta a España en el televisor, he reflexionado sobre el coste del plato y sobre eso que tantas veces hemos escuchado: no se tira ná, que está la vida mu mala.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Martes, papas con mejillones


En primer lugar hay que comprar dos kilos de mejillones que sean de buena calidad. Se abren al vapor y se reserva el líquido, una vez colado por un paño fino, y los mejillones desprovistos de sus conchas.
Haremos un refrito de cebolla con, apio, pimientos rojos y verdes, de los de asar, cortados en cuadraditos. Cuando la cebolla esté pochada añadimos ochocientos gramos de tomate triturado, pimienta, albahaca, tomillo, sal y una cucharadita pequeña de azúcar. Cortamos patatas panaderas mientras se hace la salsa de tomate y las freímos someramente. Se incorporan al tomate que estará ya casi frito y se añaden el caldo de la cocción de los mejillones. Cuando la salsa está casi terminada y las patatas tiernas, se echan los mejillones, se da un calentón a todo y se sirve.
Se sirven patatas y mejillones mezclados en el centro del plato, se salsea y se pone en el centro una hojita de apio para decorar.
El martes lo tendremos listo para calentar y comer. Una delicia.

lunes, 20 de julio de 2009

El Tesorillo








Antes de subir a bordo el capitán examina las condiciones de la embarcación (imagen superior).

Entre las obligaciones de un capitán está la de dar ordenes a la tripulación. En la imagen inferior, la oficialidad da precisas indicaciones del tamaño que debe tener el mero que de las profundidades submarinas se debe extraer.


La vida es dura. El domingo tuve que cumplir mi compromiso anual de ir un día a la playa, para que luego no anden diciendo que soy un aburrío. Me confundí con las masas veraneantes y turísticas en general, compartí el olor a sardinas asadas y bronceador, sufrí los rigores del sol a pie de playa... durante unos minutos, el tiempo de llegar desde casa de mi novia al pantalán de la Marina de El Rompido y embarcarme en "El Tesorillo", el barco nuevo de Jordi. Luego, subiendo el río Piedras, nos abordaron Javi y el Johnny que venían en el "Macareo". De modo que juntamos menús y nos salió una comida la mar (nunca mejor dicho) de simpática. Tortillas de patata y de idem con queso azul que son especialidad del Johnny, más jamón y un sorprendente morcón, tierno, jugoso y bien aliñado del feliz propietario de la mallorquina (que es un tipo de barco, no un obrador de ensaimadas). Servidor contribuyó con unas ensaladas mejicanas convenientemente introducidas en pan de pita, más unos hojaldres de morcilla con nueces introducidas en pimientos del piquillo (la receta está en este blog), filetes empanaos y previamente macerados en ajo, limón y tomillo, y por último unos apetitosos hojaldres que hice con esta
receta de Hojaldres de mejillones.- Fáciles a más no poder. Se toman mejillones y se abren al vapor. Se extraen los meollos y se cuela el caldo que resulta de abrir los ebúrneos bivalvos. Hacemos una salsita de tomate, friéndolos con cebolla rallada y pochada previamente en aceite. Se añade el líquido que obtuvimos al cocer los mejillones y se espera a que la salsa se reduzca. Entonces añadimos los mejillones y perejil recién picado, para dar una última cocción, rápida y veloz, de manera que podamos integrar los mejillones en esa salsita de tomate. Ya está. Se toman tiras de hojaldre de seis centímetros de ancha y ocho de largas, y se ponen cuatro mejillones con la salsa que lleven sobre la mayor, para envolverla y cerrarla con la menor, aplastando y uniendo los laterales. Se van poniendo en la bandeja de horno y se pintan allí mismo con huevo batido. Al horno a 200º, de manera que en cuantito se doren y tengan un bonito color, se sacan y a otra cosa, mariposa.