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martes, 15 de marzo de 2016

¿Acelgas? Pues sí, acelgas


La verdura no tiene por qué ser aburrida. Probad esta y veréis (el nombre asusta, pero avanti con la guaracha, que diría el Silvio)
Acelgas con pasas y piñones.- Apenas dorados dos dientes de ajo en una lámina mínima de aceite, los sacamos y majamos con un puñadito de almendras tostadas, sal, cominos y ya está. Al majado le echamos un poco de agua y lo ligamos para que quede como una pasta, más o menos.
En la misma sartén echamos las acelgas y les damos unas vueltas, añadimos el majado, un puñado de piñones, otro de pasas, y una cucharada de harina, meneamos todo hasta que no veamos la harina, y entonces apartamos y añadimos un poco de pimentón, meneamos y otra vez al fuego. Añadimos un poco más de sal, con cuidado que antes ya echamos en el majado, jengibre seco rallado y pimienta molida. Damos unas vueltas y cubrimos todo de agua. Ea, po ya está. A esperar.
Servir con triangulitos de pan frito. Ya me lo agradeceréis.

martes, 17 de noviembre de 2015

Ensalada con vitamina C

Continuamos con cosas sanas pa comer. Ahora una ensaladita mu buena pa este tiempo. Con las primeras naranjas del año, que ya están tela de buenas, me he hecho este mediodía esta
Ensalada de naranjas
Pelamos una naranja pero le dejamos la parte blanca que llaman albedo, creo recordar, y es donde más vitamina C hay. La cortamos en ruedas y las colocamos alrededor del plato, sobre ellas ruedas de queso de cabra de ese que viene en rulos, también cortado en ruedas. Ea, po ya está, lechuguita, cebolleta, zanahoria, pasas, piñones y lo que se os ocurra. Se aliña con vinagre, sal, pimienta y zumo de limón.Hay quien le pone a la ensalada de naranja un poco de azúcar, pero me imagino que es porque no tienen a su alcance las naranjas que nosotros tenemos, que ya en noviembre están tela de dulces. De modo que a disfrutar de una ensalada rica y vitaminada. Ea, a mandar.

domingo, 18 de agosto de 2013

Chocos, canela y miel, ¿te atreves?


Este tayine que a alguno le puede parecer excesivo, es además de rico, divertido. El sabor del choco y el marisco permanece, pero realzado de una manera que, admito, no es muy frecuente ni normal.
Tayine de choquitos y gambones.- En una cazuela normal, si no disponemos de tayine (cazuela de barro con tapadera del mismo material y un pequeño orificio para que escape el vapor) se pondrán a fuego lento y sobre una lámina de aceite unos choquitos enteros pero limpios, como es natural, cebolla y ajos, un poco de jengibre y tomillo, más pimienta y sal. Pelamos los gambones y las cabezas las ponemos a cocer con agua que apenas las cubra, estripándolas con la cuchara de madera. Cuando hierva, se pasa el líquido resultante por el colador y se reserva. Cuando la cebolla empieza a desaparecer se añaden unas pasas que habremos tenido en remojo para que se hidraten y una cucharadita de canela. Se dan unas vueltas y se exprime medio limón. Se cubre todo con el agua de cocer las cabezas de los gambones y se añaden los cuerpos de los gambones, dejando que hierva todo un par de minutos más, tapado y a fuego moderado todavía, para añadir finalmente una cucharada de miel. Se dan unas vueltas y se sacan los choquitos, poniéndolos en los platos junto a un poquito de cuscus que habremos hidratado solamente (si es que son esos que venden de marcas comerciales semicocidos. En otro caso, se siguen las instrucciones del fabricante y ya está, pero si es de esos que están en todos los supermercados, con hidratarlos es suficiente). Se sube el fuego y mientras reduce la salsa (cuidado que os podéis quedar sin ella) colocamos los choquitos, un par de gambones y cubrimos con la salsa. Se adorna todo con piñones y ajonjolí o sésamo, como queráis llamarlo y se acabó.

sábado, 10 de agosto de 2013

Canela y limón

Con canela y limón le vamos a dar un toque especial a este guiso de 
Solomillo dulce a las especias.
Se trata de un guiso sencillo y relativamente rápido. Y barato además si se hace con solomillo de cerdo blanco, con el que se puede hacer perfectamente. En primer lugar picamos una cebolla y la ponemos a pochar en una cacerola de fondo grueso y a fuego mediano. Mientras cortamos el solomillo en trozos no demasiado grandes y sobre la tabla de trabaja lo extendemos para ponerles sal y pimienta, luego jengibre seco rallado y un poco de canela, unas hebras de azafrán o colorante alimentario, como la cúrcuma, si no son pudientes, como yo (hay que fijarse en la coma, que si no hubiera coma significaría que no son pudientes como yo, que sí que lo soy. Pero al haber una coma, viene a significar que ustedes, tal como yo, no son pudientes... bueno, en fin, seguimos). Con tanta tontería la cebolla se habrá puesto tierna, luego ya podemos añadir la carne troceada y especiada. Le damos unas vueltas y añadimos tomate triturado, tres o cuatro cucharadas si estamos haciendo un solomillo de medio kilo aproximadamente; más agua que cubra todo el conjunto. Bajamos el fuego y tapamos para que se vaya haciendo la carne lentamente y se ponga blandita. Al final de la cocción le añadimos el zumo de medio limón y una cucharada sopera de miel. Damos unas vueltas y esperamos a que se espese la salsa, lo cual ocurrirá casi enseguida. Adornar con piñones y ajonjolí o sésamo, más un poquito de carne de membrillo o dulce de membrillo, según como le guste a cada cual, pero la va muy bien el dulce al ladito.