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domingo, 15 de noviembre de 2020

Cocer marisco


OS daré tiempos para gambas y langostinos, pero el ejemplo es con langostinosEn primer lugar os cerciorais de que la cola tenga ribetes azulados. Entonces son del manto del Guadalquivir y los traen barcos de por aquí, de la Punta Umbría o de Isla Cristina. Los compramos y ya en casa ponemos agua a hervir, sin sal ni nada, pero abundante, en la olla más grande que tengáis.

Cuando empiece a hervir, a borbotones, echamos los langostinos (no demasiados para que el agua no se enfríe y rompa e hervir de nuevo enseguida. Esperamos tres minutos. En el fregadero mismo tendremos agua con sal, añadimos hielo para que esté muy fría. En cuanto pasan los tres minutos (gambas, dos) echamos el marisco, escurrido obviamente, en el agua helada. A esperar que se enfríe y se acabó. Si lo vais a mantener en la nevera, ponedle papel de cocina salpicado de agua por encima y así no se seca.

Hay quien sólo deja las gambas un minuto. Es cuestión de gustos. Yo prefiero dos, pero tengo un colega que las mete solo medio minuto. Cuando las probé le dije que para eso que ni se molestara en cocerlas, que las pusiera crudas y ya está. En fin, vosotros mismos.



domingo, 22 de septiembre de 2019

De coquinas y langostinos del manto

En teoría los langostinos que encontramos en el mercado de vez en cuando, son los denominados tigre, nombre muy feo que un marisco como este no merece. Y digo en teoría porque no son iguales los que se pescan en el manto del Guadalquivir, en la desembocadura, que los que traen de Angola o de por ahí, que siendo la misma especie, no termina de agradarme como los que capturan los barcos de Sanlúcar o Punta Umbría en esa rico manto que tantos secretos guarda bajo sus fangos, Atlantis o la Atlántida, que es como se suele denominar a este puerto fenicio -y egipcio, pero esto ya os lo explicaré otro día- colapsado y hundido hace tres mil quinientos años. Pero vamos a unos fideos con coquinas, que es a lo que vamos.
Fideos con coquinas y un langostino del manto del Guadalquivir
 ingredientes para seis personas: 
  • fideos gordos (no esos que se llaman de fideuá)
  • langostinos
  • coquinas
  • cebolla
  • ajo
  • pimiento rojo
  • zanahoria
  • vino fino 
  • perejil
  • pimentón dulce y picante
  • azafrán
  • tomillo
  • pimienta
  • sal
elaboración:
Si vamos a hacer fideos para seis, pues seis langostinos pero de los buenos, de esos que en Sanlúcar llaman pabloromeros, quiere decirse grandes y con la cola que parece un arcoiris. Se les quita la cabeza y se separa el cuerpo, que se reservará. Todo lo demás, cabeza cola y caparazón, se pondrá a cocer en agua sin nada. Es el caldo que utilizaremos luego.
Mientras cuecen las cabezas haremos un refrito, con cebolla, aunque poca, la mitad de una de tamaño medio, porque queremos que los fideos al final queden melosos, con un poco de caldito que limpiaremos al final con pan para dejar el plato limpio como una patena. Dos dientes o tres de ajo, medio pimiento rojo de los de asar y una zanahoria terciadita, no grande. Ea, pues cuando la cebolla se nos ponga transparente, le añadimos un vaso grande de vino fino (un oloroso le va genial) y esperamos a que se evapore y deje la esencia en el perol o la paella donde estemos haciendo el refrito, que deberá ser amplia, pues es el cacharro en el que vamos a hacer todo.
Evaporado el vino, se añaden los fideos, un puñao por comensal, y se mueven bien para que se pringuen y luego queden sueltecitos. Le ponemos su poquito de azafrán, pimentón de los dos, una pizca de tomillo, perejil, pimienta y sal. Se añade el agua, colada, de haber cocido las cabezas, y esperamos dos o tres minutos para echar los langostinos y dejar que en cinco minutos se hagan. Por último echamos las coquinas, como doscientos gramos más o menos, y ya sólo restará que se abran y a servir.

miércoles, 21 de agosto de 2019

langostinos con miel y canela???

Pues sí, langostinos y unos calamares de lujo. Con miel y canela, especiados y sobre un cuscus. Un plato sobresaliente y, aunque no lo parezca, muy fácil. Empecemos.
Tayine de calamares y langostinos
ingredientes:

  • calamares
  • langostinos
  • pasas
  • cuscus
  • aceite
  • canela
  • limón
  • perejil
  • cilantro
  • cominos
  • albahaca
  • cúrcuma
  • jengibre
  • tomillo
  • sésamo o ajonjolí
  • pimienta
  • sal

elaboración:
Por un lado haremos el cuscus según indicaciones del fabricante, aunque lo normal es simplemente hidratarlos añadiendo agua caliente. Se dejan un rato y ya está.
Los langostinos los pelamos y las cabezas las cocemos en agua y sal para obtener un caldo que luego utilizaremos.
Ponemos un puñado de pasas en remojo.
En una cazuela o una tayine, si la tenéis, pondremos una lámina de aceite y al mismo tiempo una cebolla rallada o picada muy fina, un diente de ajo también picado, los calamares troceados, jengibre seco molido y tomillo. Damos unas vueltas hasta que la cebolla empiece a ponerse transparente y entonces añadimos un poco de canela y las pasas que teníamos metidas en agua. Un par de vueltas y el zumo de medio limón. Una vuelta y media para añadir el agua de cocer las cabezas de los langostinos. Terminamos de cubrir con agua y subimos el fuego. En tres minutos más o menos añadimos miel. A esperar que reduzca todo el conjunto y se acabó. Adornamos el plato con sésamo o ajonjolí y piñones.

martes, 11 de junio de 2019

Los garbanzos (con langostinos) son para el verano

Anda que no (ni ná), un plato hermosísimo en la foto y mejor todavía de sabor. Unos garbancitos con langostinos para chuparse los deos. Vamos allá.
Garbanzos con langostinos
ingredientes:
  • medio kilo de garbanzos
  • cuarto y mitad de langostinos
  • cebolla
  • ajos
  • pimiento rojo
  • un tomate grande maduro
  • pan asentao
  • perejil
  • pimentón
  • sal
  • pimienta
elaboración:
Vamos a empezar por el principio, esto es, los garbanzos en remojo desde la noche anterior.Si son de Escacena, del Campo de Tejada, pues mejor todavía.
Pelamos los langostinos y reservamos los cuerpos. Lo demás, las cabezas y las patas, a una olla con agua y a cocer que son dos días. Con diez minutos será suficiente.
En la olla a presión o en la que use cada cual, se pondrán los garbanzos con el agua colada de haber cocido las cabezas de los langostinoscon una cabeza de ajos y una hoja de laurel. Terminamos de cubrir los garbanzos, como un dedo de agua por encima, y al fuego como media hora más o menos, hasta que los garbanzos estén casi tiernos.
En una sartén refreímos media cebolla y unos cuantos pimientos rojos (yo los tengo del piquillo sembraos en el jardín, de modo que cada cual los que tenga, pero los del piquillo le va genial a este potaje) y cuando la cebolla esté pochada, pues le añadimos el tomate pelado y sin simientes. Dejamos un minuto y añadimos una rebanada de pan asentado. Con el cucharón la vamos partiendo y ya está. Retiramos del fuego y añadimos pimentón, dos vueltas y todo este refrito a la olla, una vez abierta y donde estarán los garbanzos esperando. Dos vueltas y a esperar que se terminen de hacer los garbanzos, añadimos entonces los langostinos pelados y un poco de perejil picado, sal, pimienta y se acabó. Dejar que se terminen de hacer los garbanzos con la olla ya destapada.




jueves, 4 de enero de 2018

Platos viejos con caras nuevas

Era una sección creo que del TBO y alguno la recordará, señal de que tiene más años que eso, que el tebeo. Eran chistes viejos con caras nuevas. Bueno, pues esto, igual. Es como si estuviéramos haciendo un arroz negro y un arroz a la banda al mismo tiempo. Veamos.
Cuscus negro con langostinos y alioli de algas
ingredientes:
(para el alioli)
  • mahonesa
  • ajo
  • algas secas
(para el cuscus negro)
  • cebolla
  • ajo
  • pimiento rojo de los de asar
  • dos choquitos pequeños con su tinta
  • tomate triturado con una pizca de azúcar
  • vino tinto
  • tomillo
  • pimienta
  • sal
(para los langostinos)
  • langostinos
elaboración:
Empezamos pelando los langostinos y poniendo a cocer sus cabezas y reservando los cuerpos. Mientras cuecen las cabezas podremos ir preparando el cuscus y el alioli de algas.
En el vaso de la batidora se pondrá un chorrito de agua y un poco de alga seca, tipo nori por ejemplo: una plancha, o lechuga, en fin, la que tengáis, dejando que se hidrate en un par de minutos. Se añade medio diente de ajo y una cucharada de mahonesa, para batir hasta que esté todo integrado. Ahora se añadirá más mahonesa, ligándola ya con unas varillas o con un tenedor, hasta obtener la cantidad deseada.
Ahora es el momento de empezar con el cuscus. En primer lugar rallamos media cebolla y picamos muy menudo un diente de ajo, ponemos todo a refreír y añadimos los choquitos troceados y medio pimiento rojo de los de asar, cortado en brunoise, quiere decirse en cuadraditos no demasiado pequeños. Antes de que se dore la cebolla añadimos la tinta de los chocos, una cucharada o dos de tomate triturado y una pizca de azúcar. Movemos y regamos con medio vaso de vino tinto. Damos dos vueltas y media y añadimos el agua de la cocción de las cabezas hasta que cubra todo, dejando a fuego medio hasta que reduzca a la mitad. Ponemos tomillo, pimienta recién molida y sal. Cuando el choco esté tierno, apartamos del fuego el cacharro y esperamos a que se temple un poco. En un bol ponemos el cuscus y sobre él echamos el refrito con el choquito en su tinta, más agua suficiente para que el cuscus se hidrate.
Mientras se hidrata el cuscus pasamos los cuerpos de los langostinos por una sartén bien caliente. Cuando el cuscus esté ya hidratado, se moverá con un tenedor procurando que los granos queden lo más sueltos posible, y mezclando al mismo tiempo con el refrito y los chocos en su tinta.
Y ahora a emplatar: Se pondrá una base de cuscus y sobre ella una cucharada de alioli de algas, encima de todo un par de langostinos y ahora un truco: a la sartén por la que hemos pasado los langostinos, le echamos un chorrito mínimo de agua, movemos y saldrá una especie de salsa muy ligera de un bonito color como anaranjado, de lo que soltaron los langostinos. Pues se echan unas gotas de esta improvisada e inesperada salsa por encima. Se termina decorando con perejil o culantro recién picado por encima. Una delicia.


sábado, 15 de julio de 2017

Sin fumé, sin azafrán y sin tomate. Sensa mesura

Un arroz la mar de marinero. Algas, longuerones, langostinos y un choquito. Realmente sabroso, tanto como rico. En esos programas de televisión que hacen una cocina ridicula y políticamente correcta, defendían hace poco que no se puede hacer un arroz de mariscos sin un fumé. Pues bien, si tienes langostinos de trasmallo del manto del Guadalquivir, longuerones de la ría del Piedras, chocos de aquí de la costa y unas algas de los criaderos del mismo río que los longuerones, te marcas un arroz espectacular, como este.
Arroz de mariscos con algas
ingredientes:
arroz, como es  natural
cebolla (porque es caldoso)
ajos
pimiento
zanahoria
langostinos
choco
algas (tipo lechuga)
más algas (de esas que son como hilitos con un nombre japo que nunca recuerdo)
longuerones
pimienta
pimentón
culantro
cúrcuma
sal
elaboración:
En primer lugar no debemos preocuparnos por fumé ni nada de eso. Simplemente hacemos un refrito ya directamente en la paella con las verduras, sin tomate. Es decir, ajos, cebolla, pimiento, zanahoria y ya está. Cuando la cebolla esté transparente se añade el choco cortado en tiras. Se dan unas vueltas, se añade el arroz y se dan más vueltas para que se pringue bien. Entonces añadimos agua, agua normal y corriente, del grifo. Más o menos en la proporción taza de arroz dos tazas y media de agua.
Dejamos que todo dé un hervor y añadimos la sal, pimienta, cúrcuma, pimentón, culantro recién picado y volvemos a menear. Dejamos que se haga todo y dejamos que se vaya haciendo el arroz. Mientras echamos un puñado de algas secas del tipo lechuga en el vaso de la batidora eléctrica, le echamos agua suficiente para que se hidraten bien y a dejarla reposar. Volvemos al arroz, que ya estará casi, y entonces añadimos los langostinos y los longuerones (ya sé que tiene premio, pero si pongo longueronces no sabéis qué es y ya la estamos liando). Ea, pues ya casi estamos.
Antes de apagar el fuego porque el arroz ya está en su punto, añadimos las algas que habremos batido con el agua en que se hidrataron. Se apaga el fuego y a la mesa, donde ya le pondremos por encima las otras algas, esas en forma de hilitos oscuros, morados casi negros (el Diego el de la Bohemia sabe cómo se llaman porque es que el que me regala las algas cuando compra para su restaurante).
Bueno, creo que no se me ha olvidado nada. Condieu.

sábado, 24 de junio de 2017

Langostinos, algas, anchoas y sabor a mar

Brocheta de langostinos sobre tártara de algas en las manos del poeta Juan Cobos Wilkins, que también es de la banda.

El otro día hice una salsa tártara a la que añadí algas de las que me da Diego el de la Bohemia. El resultado fue satisfactorio, y como quiera que vinieron a casa el otro día a cenar los que hacíamos el Festival de Cine Iberoamericano hace ya un montón de años -cuando era un Festival, que todo hay que decirlo- pues se me ocurrió hacer unas brochetas de langostinos y verduras para acompañar a la salsa, que quedó muy sabrosa y el sabor, como os podréis imaginar, era a puro mar, a la mar salada.
Brocheta de verduras y langostinos con tártara de algas
ingredientes:
  • langostinos
  • calabacín
  • tomates de colorines
(para la salsa tártara)
  • mahonesa
  • alcaparras
  • anchoas
  • pepinillos
  • cebolla morada
  • mostaza
  • huevo duro
  • algas lechuga
elaboración:
Pinchamos en palos de brocheta humedecidos los langostinos pelados, intercalados con trozos de calabacín y tomates de esos pequeños de colores que ahora están tan de moda: coloraos, moraos, amarillos...
Ponemos a remojar cinco minutos un montoncito de algas lechuga en poca agua, meneando de vez en cuando para que se hidraten bien. Mientras se hidratan las algas secas, hacemos una salsa mahonesa y la volcamos en un bol donde habremos majado dos o tres anchoas de Santoña y mezclamos, añadiendo también una pizca de mostaza, a continuación le picamos muy menuditos unos pepinillos en vinagre y un trozo de cebolla morada, repito que todo muy menudito. Añadimos unas alcaparras y huevo duro, ¿cómo?, pues también muy picadito. Las algas, ya hidratadas, las trituramos en la batidora eléctrica y las añadimos a la mezcla anterior. Ea, pues ya está, a menear para integrar bien y se ponen en el fondo del plato, sobre ella se colocarán las brochetas recién hechas en la plancha y a comer.

sábado, 27 de mayo de 2017

El teniente Blueberry y Diego el de la Bohemia


Jean Giraud firmó la serie del Teniente Blueberry, un elemento fundamental en la historia de la historieta o de la novela gráfica, como se le llama ahora. También realizó unas series inevitables para todo aficionado, como las firmadas bajo el seudónimo Moebius. Me he acordado de este ilustre dibujante y guionista cuando andaba comprando mayuelos y pimientos rojos en la plaza, pues mi querida Susan vio unos arándanos en el puesto y exclamó: "oh, my god, blueberrys". E iba a dar cumplida cuenta de lo bueno y lo sanos que son los arándanos en ese spanglish que tan bien domina, pero opté por decirle al dependiente que me diera arándanos para hacerle helado de arándanos y decirle que nos largábamos del mercado. Pero no sé porque os cuento esto, porque el helado fue para el postre y lo que hice fue realmente un cuscús de algas con langostinos, que algas es lo que andaba buscando en la plaza de abastos y no encontré. Excusa perfecta en consecuencia: nos fuimos a lo del Diego el de La Bohemia, quiere decirse a La Bohemia, a pedirle un poco de algas y de paso a tomarnos un vino. El caso es que las algas se cultivan en la ría del Piedras, en Cartaya, y se exportan a media España menos a Huelva porque se ve que mucha clientela no hay, luego hay que comprarla directamente a la productora. Total, que os dejo la receta y de paso os dejo en paz.
Cuscus de algas con langostinos
ingredientes:
  • cuscús precocido (es el más normal y lo hay en todos sitios)
  • algas del tipo lechuga
  • algas de esas oscuras que son como hilitos (nombre japonés que no recuerdo)
  • calabacín
  • pimiento rojo
  • sal
  • pimienta
  • cúrcuma
  • langostinos
elaboración:
Sobre una fuente de paredes altas (luego hay que remover) se pone cuscús suficiente para quienes vayan a disfrutar de esta delicia. A continuación se ponen a cocer las cabezas de los langostinos con un poco de sal, unos granos de pimienta y una hoja de laurel. De vez en cuando aplastamos las cabezas para extraer todos sus jugos.
Por otro lado ponemos un puñadito de algas lechuga en un bol con agua tibia y dejamos que se hidraten. Mientras se hidrata la historia esta de las algas y se hace el caldito de marisco o fumé, salteamos calabacín y pimiento rojo cortados en brunoise, vamos, en cuadritos pequeños. Se saltean solo, no se espera a que estén pochados ni mucho menos. Enseguida echamos los langostinos sobre el salteado y damos unas vueltas, añadimos algo de sal y pimienta molida, más una pizca de cúrcuma y se acabó. Ahora viene lo bueno.
En la fuente donde tenemos el cuscús, echamos el caldo de marisco o fumé hirviendo (colado, como es natural) y a remover sin parar (si alguien te va echando el caldo y tú vas removiendo, mejor). Echamos las algas hidratadas y pasadas por la batidora eléctrica por encima y damos dos vueltas más (todo esto fuera del fuego, en la fuente, recordad). Ahora a servir en los platos, poniendo por encima el salteado de calabacín y pimientos con los langostinos. Se termina de decorar con algas de esas que son como hilos oscuros y ya está. A comer.
Post scriptum: preguntad al Diego Cassini, el de La Bohemia (esta mañana conocí a su padre: de tal palo...), cómo se llaman las algas, pero si no, pues haced el plato con las que encontréis por ahí.
Otro post scriptum de obligado cumplimiento: La receta es del mentado Diego o por lo menos es el que me ha dicho como se hace esta delicia que tiene en su inmejorable oferta de La Bohemia, frente al 1900 de don Antonio y Mihaela.

lunes, 10 de abril de 2017

Paella, 0% grasas

Les dije: "Hay que dejarla reposar tres minutos, esperad un momento que me voy a mear ahí detrás de un pino". Cuando vine de mear esto es lo que me encuentro. De izquierda a derecha, Peter Beard, becario de profundos conocimientos ornitológicos; Tino Tinoco, otro que sabe de pájaros de todas las especies, dedicado a la mística y al realismo social a partes iguales; y el más feliz, que ni sabe de pájaros ni falta que le hace, mi don Antonio de mi alma, que me come muy bien últimamente e intenta poner orden en el desorden telemático. La barriga pertenece al Márquez, llamado Milhombres, dedicado al negocio del agua y otros menesteres, con el que tengo en cartera unos pajaritos fritos de la única manera que se pueden comer, con muchas papas. Pues con estos mimbres y otros mucho mejores, por supuesto, lo llevamos tó palante.

Se puede preparar un arroz para unos pocos sin nada de grasas, la del poco aceite y del bueno además, que vamos a utilizar en el refrito, con poca sal y sin que nadie proteste después. Si leen la receta atentamente, encontrarán el modo y manera.
Arroz con verduras y marisco en paella
ingredientes:
  • arroz
  • aceite de oliva virgen extra
  • un choco mediano
  • tres cuartos de kilo de langostinos de trasmallo
  • un kilo de mejillones
  • una cebolleta
  • una zanahoria
  • un pimiento verde de los de freír
  • un pimiento rojo de los de asar
  • cinco o seis dientes de ajo
  • espárragos trigueros de bote, o ya cocidos y tiernos
  • garbanzos puestos en remojo y luego cocidos
  • un calabacín
  • un puñado o dos de guisantes recién desgranados
  • una hoja de laurel
  • perejil
  • pimentón dulce
  • azafrán
  • pimienta
  • sal

elaboración:
Limpiamos y troceamos un choco mediano. Reservamos. Abrimos al vapor un kilo de mejillones y cuando se enfríen los sacamos de su concha le quitamos el estropajillo que les une a la vida, y los reservamos. En agua suficiente con una hoja de laurel y sal, hervimos las cabezas de los langostinos, unos diez minutos, la colamos y reservamos.
En la paella se echa aceite hasta formar una lámina mínima en el centro, lo cual nos ayudará también a equilibrar el trípode. Se echan en el aceite cinco dientes de ajo, pelados y picados, un pimiento rojo de los de asar cortado en brunoise, en cuadritos, una cebolleta fresca, lo blanco y lo más terso de lo verde, también picada, así como un pimiento verde de los de freír. Echamos en el refrito una zanahoria pelada y cortada en cuadritos pequeños, el choco troceado, unos garbanzos ya cocidos y un puñado o dos de guisantes. Damos unas vueltas y cuando veamos que la cebolla corre peligro de ponerse dorada, echamos unos espárragos trigueros y un calabacín troceado. Damos dos o tres vueltas y añadimos el arroz, que con un kilo será suficiente como para que coman unos pocos, pero con todo este refrito y lo queda, podemos echar tranquilamente dos. Ahora es el momento de añadir pimienta, perejil recién picado, azafrán majado con un poco de sal, pimienta negra recién molida y sal, pero muy poca, porque ya iba algo de sal en el majado y en el agua de cocer las cabezas de los langostinos.
Cuando el arroz esté bien pringado, removiéndolo como es natural, añadimos un vaso y medio de vino blanco y esperamos a que esté casi evaporado para añadir agua suficiente (proporción más o menos de 1 x 2'5) y ya lo dejamos que se haga, bajando el fuego de fuerte a medio. Se acabó. A esperar a que el arroz esté en su punto. Si sale seco decimos que es paella a la manera valenciana, si meloso decimos que es meloso al estilo italiano, y si sale caldosito decimos que es arroz caldoso al estilo de Huelva. No falla.

miércoles, 31 de agosto de 2016

legumbres y verduras con sabor a mar

Es menester comer legumbres también en verano. Ayer, como sabíamos gracias a los infinitos herederos de don Mariano Medina, que el calor iba a dar una tregua, pusimos en remojo unos garbanzos, y hoy hemos procedido:
Gabanzos con verduras y langostinos
ingredientes:

  • garbanzos 
  • langostinos
  • cebolla
  • ajo
  • pimiento verde
  • pimiento rojo
  • zanahoria
  • calabaza
  • nabo
  • puerro
  • apio
  • laurel
  • perejil
  • pimentón
  • pimienta
  • sal

elaboración:
En una olla a presión ponemos los garbanzos a cocer con una hoja de laurel y sal. Media hora desde que el pitorro empieza a pitar. Nada más.
En una cazuela pequeña ponemos las cabezas de los langostinos a cocer. Los cuerpos los reservamos.
En una sartén amplia hacemos un sofrito de cebolla y ajo, en cuanto la cebolla esté transparente, añadimos el apio y el puerro troceados, el pimiento verde y el rojo, el nabo y la zanahoria, todo también troceado, pero no demasiado pequeño porque la gracia es que luego las verduras se vean.
Dejamos cocinar todas las verduras (fijaos que la calabaza todavía no la he puesto), pero poco tiempo, pues no perseguimos que desaparezcan, sino que queden tersas y con sus colores para dar alegría al plato.
En una sartén con una lámina mínima de aceite echamos tres o cuatro puñados de espinacas troceadas groseramente, le damos tres vueltas y ya está, porque las espinacas se hacen en un santiamén.
Ea, pues ya casi está. Abrimos la olla a presión cuando la presión nos lo permita, y añadimos a los garbanzos el refrito, la calabaza también troceada en cubitos, más un par de cucharadas de tomate triturado, pimentón, perejil, pimienta y sal.
Para finalizar añadimos las espinacas y los cuerpos de los langostinos más el agua de haber cocinado las cabezas (y más agua del grifo si hiciera falta). Ea, a hervir todo con la olla destapada, y a esperar a que los garbanzos estén tiernos y el cocido en su punto. Os va a encantar.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Un pastel atrevido

El atrevimiento es ponerle un poco de curry, pero lo genial es el sabor. Vamos con la receta de este
Pastel de puerros y langostinos al curry.-
Cortamos en rodajas lo blanco de un puerro y lo pasamos a una cazuela donde lo sofreímos en aceite de oliva a fuego medio. Vamos removiendo de vez en cuando para que no se queme el puerro. Al mismo tiempo vamos pelando langostinos y reservándolos en un plato. Cuando el puerro esté listo, bien sofrito y para nada quemado por lado alguno, le añadimos sal, pimienta y un poquito de curry, como una cucharadita pequeña de las de café y rasa como es natural, sin pasarse. Añadimos tres huevos, tres cucharadas soperas de tomate frito y un bote de nata líquida de esos que tienen 200 cc y a la batidora eléctrica con todo ello. Al resultado le añadimos los langostinos troceados y al horno en moldes apropiados como media hora larga a 180ºC, más o menos, que eso vosotros lo tendréis que ir viendo. Yo lo que estaba viendo era la semifinal del UK Championship de snooker y estaba alucinado como el Canguro le ponía un rosco a la Trituradora. Un seis cero que no reflejó ni mucho menos el juego desarrollado por cada uno de ellos. Es cierto que Robertson no fallaba una, pero Selby pagó su juego más atrevido. Los seis frames parecía que los ganaba, lo hacía mejor y todo, pero terminaba ganando el australiano de los huevos. Impresionante. Ahora dentro de un rato es la final entre Robertson y Liang Wembo, que no le va a durar ni dos minutos al Canguro. El chino ha tenío más suerte que un quebrao a lo largo de todo el campeonato, pero está lejos, tela de lejos de ganar un campeonato de tanto prestigio como el campeonato del Reino Unido. Le podrá contar a sus nietos que llegó a jugar una final de tan tremendísimo campeonato, pero mejor que no les cuente la chorra que tuvo para llegar a la final, ni por supuesto la curra que le va a dar Robertson dentro de dos horas y poco más. En Eurosport 2.
Ah, lo voy a servir, tal como veis en la foto, con una salsa tártara en la que sólo he puesto la mahonesa, muy líquida como es natural, alcaparras, cebolla fresca muy picadita y aceitunas rellenas de pimiento también muy picaditas.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Lentejas en fin de año


Es tradición en Italia como aquí las uvas. Se toman lentejas para propiciar un buen año y ya se puede imaginar cada cual en qué sentido teniendo las lentejas la forma que tienen. Hoy se me había ocurrido hacer una ensalada con lentejas y langostinos, pensando que era imposible que eso lo hiciera alguien me metí en los internetes nuestros de cada día y qué creéis que ocurrió... Pues eso, que había tropecientas mil recetas de ensalada de lentejas con langostinos. Así están lo cocineros modernos, los pobres, todo el día inventando trocherías para poder presentar algo nuevo en su diario espectáculo.
En fin, nosotros pondremos a remojar unas lentejas y luego las coceremos con laurel y sal. En el plato pondremos unas hojas de lechuga y a los lados unos tomates negros tipo kumato cortado en ruedecitas. Se pone un poco de sal y se echan por encima las lentejas cocidas y si pudiera ser templadas o si no fría, tampoco importa mucho eso. En un lateral los langostinos cocidos y abiertos a la mitad. Se aliña con vinagre, otro poquito de sal y una pizca de albahaca, hojas de culantro (cilantro) recién cortado y aros de cebolleta. Se ilumina todo con aceite de oliva y ya está, creo que perfecto para empezar el año con buen pie.
Feliz año a todos y recordad que los números indican que todo va bien. Fuera pesimismo. Detrás de los números vienen las realidades, en economía siempre es así, qué le vamos a hacer. Si os sirve de consuelo, servidor ha tocado fondo este año y tiene sobradas y fundadas esperanzas en que todo va a ir mejor. Un abrazo y como diría Bugs Bunny, esto es todo amigos.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Sabores para todos

Para estos días es ideal el popular pastel de cabrarroca que ideara Juan Mari Arzak. Pero nosotros lo vamos a hacer con merluza y langostinos en medio, mucho más barato.
Pastel de merluza y langostinos
Medio kilo de merluza (se puede utilizar la congelada) que coceremos en agua con sal y una hoja de laurel. Medio litro de nata montada y cuatro huevos que se baten primero y luego se le va añadiendo la nata montada. Sal y pimienta y a continuación la merluza desmenuzada. Se añaden cientocincuenta gramos de salsa de tomate (que se puede hacer en el microondas en dos minutos: tomate triturado, sal, pimienta y aceite de oliva. Remover someramente y al microondas dos minutos a 800) y se acabó lo que se daba. Se mete la minipimer para que quede perfectamente uniforme la mezcla y ya está.
En un molde circular o en el que os dé la gana, pero si no es de silicona engrasadas las paredes y con pan rallado espolvoreado, se vierte la mitad de la mezcla y al horno a 180ºC tres minutos. Se saca y se colocan los langostinos -previamente cocidos- encima de esa mitad de la mezcla que ya estará algo solidificada, lo suficiente para que los langostinos se queden en medio. Se echa el resto de la mezcla por encima y al horno de nuevo. Esta vez hasta que veamos que el pastel está hecho, lo cual comprobamos porque sube, porque toma un bonito color y porque le habremos pinchado una aguja y comprobado que sale seca, sin nada adherido.
Una vez frío se presenta con una ensalada al lado y una salsa rosa muy ligera (mahonesa, un chorrito de ketchup y agua, todo bien batido) El pastel de la foto está adornado con una pequeña tira de pimiento morrón y con albahaca seca. Un sabor para todos los públicos, se hace en un momento y es tela de socorrido para una comida, de entrante, o de una cena junto a otro plato ligerito.

viernes, 14 de marzo de 2014

Arroces rápidos y sabrosos

Mira María del Rosario, esto es rápido y fácil. Se trata de hacer un refrito con mucha cebolla, y cuando digo mucha es mucha, para que luego  te salga un arroz cremoso y con un hermoso color negro intenso. Otra clave es utilizar tinta de choco, no de calamar, que no es lo mismo. De choco que no veas cómo es. La receta de este
Arroz negro con langostinos y almejas, por ejemplo, es la que sigue: Primero quitar la cabeza a los langostinos y hacer un caldo con ellas, agua, sal, laurel y un chorrito de vino. Eso que se vaya haciendo a su aire y luego lo reservas. Por otro lado abrimos las almejas y los mejillones, o las navajas o lo que le quieras poner, por si hubiera alguna con tierra que no te fastidie el arroz. Por otro lado, se limpian los chocos y se les saca con cuidado la tinta: lo ideal es extraer la bolsa de la tinta entera y con tiento sostenerla con dos dedos por la parte de abajo, por el fondo de la bolsa, e ir presionando con otros dos dedos para abajo, de modo que la tinta salga ella solita en dirección a un recipiente que tendremos dispuesto abajo, por ejemplo un vaso con agua tibia.
Otro cálculo que debemos hacer con mimo es el de las cantidades. Por cada taza de arroz dos tazas y media de caldo (el de cocer las cabezas de los langostinos, el vino tinto, y el agua con la tinta del choco).
Ea, pues ya está. Primero un refrito con mucha cebolla, por ejemplo una cebolla entera, tres o cuatro dientes de ajo, un pimiento de los de freír y una zanahoria. Los chocos o el choco si es grande o mediano, se troceará y se hará junto al refrito, pues de este modo estará tierno al final. Cuando el refrito casi está, se añaden dos cucharadas soperas de tomate triturado. Sal, pimienta, tomillo y si te apetece un poquito de pimentón dulce. Se echa el arroz, se saltea un poco para que se pringue y luego quede suelto, y se añade un cuarto de litro de vino tinto. Se espera que reduzca el vino a la mitad y se añade entonces la tinta del choco que habremos extraído de su bolsita (las uñas se te quedan negras para una semana más o menos si no lo haces con tiento) y hemos mezclado con agua tibia. Se añade a continuación el caldo de cocer las cabezas de los langostinos y se menea todo el conjunto hasta que veamos que la tinta lo ha inundado todo. Ea, pues a esperar a que el arroz esté en su punto, y cinco minutos antes se añaden los mejillones, sin sus conchas, las almejas, unas sin y otras con concha, y los cuerpos salerosos de los langostinos. Una vez terminado el arroz, se dejará reposar dos o tres minutos tapado con papel de plata (es más bonito decir papel de plata que de aluminio, que queda más frío y menos lírico) antes de servir, que se servirá con un poquito de perejil recién cortado por encima y unas tiritas de pimiento morrón, que queda precioso.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Cocido light

Me puso sobre la pista Perico Terrades y tal como me lo contó lo he realizado: "Es fácil, le pones a los garbanzos las verduras que te de la gana y luego le echas un puñao de langostinos. Ya está". Desde luego más sano imposible. Ahora que estoy limitado en cuanto a grasas, sales y otras delicias, con este plato triunfé y disfruté el otro día.
Garbanzos con langostinos.- En primer lugar cocemos en agua con algo de sal tres cuartos de kilo de langostinos del siguiente modo: excepto media docena de los que veamos más mejorcitos, pelamos los demás y los reservamos, echando en el agua hirviendo las cáscaras y las cabezas. Esperamos unos diez minutos desde que rompa a hervir y entonces en ese mismo agua hirviendo donde están todas las cabezas echamos la media docena que reservamos. Se espera un minuto y medio y se cuela todo para recoger el agua y reservarla. De entre las cáscaras y cabezas rescatamos la media docena de langostinos enteros, los enfríamos bajo el chorro del agua fría y los dejamos en un plato con su poquito de sal por todo lo alto.
Estando en remojo los garbanzos desde el día anterior se colocan en una olla a presión con algunas verduras (puerro, apio, calabaza, judías verdes, zanahoria, nabo y patata). Se les añade un poco de sal y se echa el agua de la cocción de los langostinos -que también está salada, luego cuidadito- y al fuego con la olla, tapada y con su pitorro puesto.
Mientras cuecen los garbanzos se hará un refrito de ajos y cebolla más un poco de pimiento verde. Cuando está todo bien pochado, se aparta la sartén del fuego y se añade pimentón y azafrán más unas ramitas de perejil troceadas como es natural. Reservamos este refrito.
Una vez que hayamos calculado que los garbanzos están en su punto, quitamos del fuego la olla donde cocían con las verduras, y cuando podamos quitamos el pitorro la abrimos, añadimos el refrito más los cuerpos de los langostinos que habíamos reservado crudos y pelados. Dejamos la olla a fuego fuerte y esperamos a que se hagan los langostinos.
En el momento que cada cual crea más oportuno, se abre una botella de manzanilla o de Miplata de la Cooperativa Vinícola del Condado, se sienta uno delante de la media docena de langostinos y se pimpla tan ricamente los susodichos y el vinate que cada cual crea conveniente. Esto se podrá hacer a escondidas o en el caso de que alguien te haya ayudado en la cocina, pues con esa persona. Pero nada más.
Servir en platos hondos los garbanzos con langostinos, recién sacados de la olla, humeantes y plenos de sabor. Ea, condiós.


sábado, 13 de abril de 2013

Cocinar el mar


Caldereta de rape
En una cacerola ponemos los huesos de un rape pequeño y las cabezas de los gambones, langostinos o lo que hayamos comprado, o lo que esté más barato. Añadimos dos hojas de laurel, una zanahoria troceada, un trozo de puerro: la parte verde bien limpia, media cebolla, vino blanco, sal y pimienta. Ea, a cubrir de agua y a cocer, a cocer y a cantar. De este desaguisado extraemos el caldito, colándolo por un chino como es natural. Obtendremos un caldo corto untuoso por los huesos de rape y tela de sabroso.
En una cazuela amplia, de esas de paredes bajas y que sea capaz para todo lo que se le viene encima, haremos un refrito con un trozo de cebolla y otro de lo blanco del puerro, un tomate maduro, pequeño pelado y sin simientes, medio pimiento de los de freír, perejil y un par de ajos. Todo picado como marca la ley. Bajamos el fuego, para dejar que la verdura se vaya haciendo a su aire, o a su calor, mejor dicho, a medio tapar la cazuela y a fuego bajo como queda dicho.
Cuando el refrito esté, quiere decirse cuando la verdura esté bien pochada, apagamos el fuego, añadimos pimentón dulce, damos unas vueltas, pasamos por el colador chino todo el refrito y lo volvemos a poner al fuego con el caldo que teníamos reservado de cocer las cabezas de los langostinos y los huesos del rape; añadimos entonces medio vaso de vino blanco y volvemos a subir el fuego. Echamos entonces una patata o dos peladas y troceadas, y a dejar otra vez que las patatas se vayan haciendo. Antes de que se hagan del todo añadimos unos calamares pequeños limpios y enteros, a los dos minutos el rape troceado, dejamos otros tres minutos y añadimos los langostinos. Esperamos un par de minutos más y echamos las almejas. Ea, pues ya está. A esperar a que las almejas se abran, con perdón, y a servir bien calentito acompañado de un vino blanco tal como decíamos ayer.




domingo, 12 de agosto de 2012

Perder el tiempo

Es como un pasatiempo. La cocina bien entendida sirve para distraer la mente y animar el espíritu. Esto debería tenerlo muy en cuenta el colegio profesional de psicólogos, psiquiatras y loqueros, separado en su día del colectivo más general de payasos, artistas y toreros debido muy probablemente al complicado examen que se exigía para entrar en esta rama sindical en tiempos de la Oprobiosa.
Ayer me llamaban la atención sobre el hecho del tiempo que debería yo perder en la cocina elaborando estos platos. Yo dejaba decir y pensaba en el tiempo que realmente invertí en hacer estos langostinos. En realidad no tengo noción del tiempo que pasé haciéndolos. Cuando empecé a elaborarlos estaba ya empezado el primer tiempo del partido de balonmano de las chavalas españolas que lograron el bronce, y como me cae un televisor al lado de la cocina, pues no perdí puntal del partido y mucho antes del descanso ya estaba tumbado en el sofá viéndolas venir.
El caso es que como el otro día hice una salsa de curry con la leche de coco que me regalaron, pues lo que sobró lo guardé en la nevera y ayer se me ocurrió hacer estos rollitos de calabacín con langostinos al curry. La salsa la tenéis en la entrada anterior, y lo del rollito de calabacín es tremendamente fácil. Se escaldan dos o tres minutos láminas de calabacín en agua hirviendo. Se sacan y con ellas se envuelve un langostino convenientemente pelado. En un palo de brocheta se intercalan tres de estos rollitos con dos trocitos de tomate o medio tomate sherry. Total, cinco minutos. Luego, a la hora de comerlos, se doran en la plancha las brochetitas como es natural y se colocan en el plato de manera artística, napándolo todo con la salsa de curry que habremos calentado mientras hacemos en la plancha las brochetitas. Total, otros cinco minutos como mucho, y eso que éramos nueve a la mesa.

sábado, 7 de enero de 2012

Qué hacer con los restos


La imagen, como casi siempre, regular. Además tomada al momento de servirme un trozo ya en la mesa, pero es lo que hay. En cuanto a lo que hacer con los restos, pues muy fácil:


Pastel de langostinos que nos sobraron y alcachofas de lata.- Tomamos unos langostinos que andaban ya molestando en la nevera, los pelamos y reservamos. Abrimos una lata de corazones de alcachofa y le quitamos la parte del tallo, la más blandita; la parte de arriba la reservamos y la blandita la mezclamos en la batidora eléctrica con cuatro huevos y un bote pequeño de nata líquida (200cc), se añade una pizca de albahaca, dos cucharadas de tomate frito, una cucharada de caldo de marisco (si se tiene, y si no pues nada; yo hice el otro día y lo que me sobró lo congelé en una cubitera, y un cubito es una cucharada), se añade un poco de sal y pimienta y al horno con todo, una vez que la mezcla esté bien homogénea y en un molde engrasado y con pan rallado espolvoreado por fondo y laterales. El horno deberá estar precalentado a 180ºC. Bueno, pues a los diez minutos abrimos el horno, sacamos el molde y añadimos los cuerpos de los langostinos. El caso es que la mezcla esté ya suficientemente espesa como para que los langostinos no se hundan y se vayan todos al fondo. Coronamos con las coronas de corazones de alcachofas, que queda muy mono, y al horno otra vez el molde. Esperamos a que el pastel esté hecho (ya saben, eso de meter la aguja y que salga impoluta) y apagamos el horno dejándolo medio abierto. A los cinco minutos lo sacamos del horno y lo dejamos ya enfríar para pasar un cuchillo de punta redonda por todos los laterales e intentar sacarlo sin que se nos joda el invento. Se sirve con una mahonesa clarita por encima y si acaso con unas gotas de ketchup o tomate frito para adornar.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Cocina para supervivientes



Quienes tenemos la fea costumbre de vivir por encima de nuestras posibilidades -origen de todas las crisis que en el mundo han sido-, quiere decirse quienes gastamos siempre un duro más de los que tenemos en el bolsillo, debemos hacer verdaderas filigranas para llegar a fin de mes. El arte del funambulismo consiste fundamentalmente en esto, en transitar por la cuerda sin caer en momento alguno, porque abajo, pueden tener la más completa seguridad, no hay red alguna. Ahora que se junta el fin de mes con lo del año nuevo, la Navidad y todas estas fiestas de guardar menos aún de lo que guardamos habitualmente, que es nada, tenemos ocasión de estar invitados aquí y allí, acá y allá, por lo que para no defraudar las ansias de generosidad desbordante de todos, hay que dejarse llevar. Aunque en algunos momentos, a uno le toque convidar. Para esos casos, con unos gambones congelados y cuatro cosas más, hemos preparado este plato de auténtico lujo.
Wok de gambones en salsa de soja y naranjas con verduritas crocantes.- No me digan que el título no es resultón, como en los restaurantes modernos. Que no ni ná. En fin, dejemos la prosa poética y vamos a hacer estos gambones congelaos con salsa de soja. Se pueden utilizar langostinos, carabineros, brillantes o, como en nuestro caso, que estamos más bien palmaos, gambones congelados en alta mar, o por lo menos eso dicen. En primer lugar los descongelamos, y a continuación tomamos una cebolleta fresca, le cortamos el verde, lo troceamos groseramente y lo echamos en una cazuela. Sobre las hojas verdes de la cebolleta echamos las cabezas de los gambones, sal, pimienta y un poco de perejil. Con el canto de la cuchara de madera vamos rompiendo las cabezas de los gambones o estrujándolas todo lo que podamos, luego añadimos vino blanco, le damos un calentón y añadimos agua. Cubrimos y dejamos que hierva todo a fuego medio, que no tenemos prisas. Cuando reduzca quedará una salsa marrón, pero en todo caso de un bonito color. Pues bien, un par de cucharadas las utilizaremos para la receta, el resto lo podemos congelar para un fondo que tengamos que hacer algún día: un arroz de mariscos, una fideuá o lo que os de la gana. Así que vamos con la receta.
Pelamos los gambones y en un wok bien caliente con un poco de aceite de oliva virgen extra, echamos bastoncitos de pimientos verdes, de cebolleta, de nízcalos ahora que son de temporada y los cogemos gratis en los pinares, y de zanahoria, a gusto de cada cual. Salteamos rápido y durante poco tiempo, añadimos los gambones pelados y damos otra vez tres o cuatro vueltas rápidas, añadimos un chorreón generoso de salsa de soja, el zumo de una naranja, dos cucharadas de la salsa o crema de marisco que hicimos con las cabezas de los gambones, y dejamos que hierva todo junto hasta que la salsa tome un bonito color brillante y espese un poco. Se sirven los langostinos, sacándolos con unas pinzas, y los colocamos en el centro del plato para poner sobre ellos una cucharada de la salsa obtenida, terminando de decorar con unos bastoncitos de verdura.
Genial y divertida, además de que nos ha costado dos duros. Cocina para supervivientes, como dicen mi hermano y mi cuñaaaaao, que siempre que vienen a casa a comer andan preguntándome que dónde están el jamón y las gambas blancas. Y dónde van a estar, pues en casa de todos menos en la mía. Yo, por Navidad, me solidarizo con la Humanidad entera y les dejo el jamón y las gambas a todos los demás. Tengo el resto del año para comer jamón, gambas y lo que me da la gana, que para eso soy pudiente. No tengo un duro, pero eso sí, soy rico y pudiente como el que más.
Abur, que tengan ustedes unas felices fiestas. Con todo el jamón y las gambas que quieran, por supuesto. Aprovéchense de que están a unos precios absolutamente absurdos y luego, el resto del año, podrán contarme lo caras que estaban las gambas en Navidad. Po no lo sabe ya, cohone, po pasa de comprarlas ahora, que dentro de dos días mal contaos van a estar otra vez en su precio. Ten paciencia y solidarizaté con los demás, deja estos precios... digo estas gambas, para los demás, pobrecitos míos. No seas mamón, que estamos en Navidad. Una mijita de solidaridad.

martes, 27 de septiembre de 2011

Podías haber pelado los langostinos

Fideos con langostinos.- Sofreir media cebolla, tres dientes de ajo, una zanahoria pequeña y medio pimiento de los de freír. Cuando estén pochadas estas verduras, se les añade un vaso de vino blanco (joven del Condado a poder ser) y se espera un momento a que reduzca a la mitad. Se aparta la cazuela del fuego y volcamos todo el sofrito en un colador chino. Todo el jugo extraído de este sofrito (nos ayudamos con la maja del almirez para extraer todo lo posible) se vuelve a poner en la cazuela y entonces se le pone un poco de pimentón, se dan dos vueltas rápidas y se añaden los fideos y los langostinos, enteros, todo junto. Se da unas vueltas, se añade sal, pimienta, azafrán, una pizca de tomillo y una hoja de laurel. Se añade agua, pero no demasiado, lo justo para que se hagan los fideos y se espera a que la pasta esté en su punto, al dente. Se deja reposar todo un minuto, el tiempo justo para que los niños y lo que no son los niños te digan: "Ojú, podías haber pelado los langostinos". Y claro que se pueden pelar, pero no es lo mismo, no es lo mismo. A bordo del Adolfito III los preparó un marinero de esta manera y estaban estupendos, debido a lo cual yo no tengo por qué hacerlos de otra forma. Es lo que hay.