martes, 7 de abril de 2009

90 días de penitencia (64)

Desayuno

  • Café cortao
  • Tostada con aceite
  • Zumo de naranja

Desayuno en el bar de la esquina con mi padre. Le compro el periódico y me largo para casa. Me hago un zumito de naranja y otro para él.

Aperitivo

  • Dos cervezas
  • Huevos de choco
  • Habas enzapatás
  • Cuatro manzanillas
  • Ahumados y mejillones

Quedo ccon Abelardo en el Agmanir. Inevitable la cervecita con los huevos de choco. Circulan por allí unas habitas enzapatás y también caen. Luego a lo de Vito, la Bodeguita Ramírez. Y allí, manzanilla de Sanlúcar, unos ahumados (unas sardinas estupendas) y esos mejillones enormes y tan vistosos que no sabes si comértelos o ... Eso me dice un eminente urólogo cuyo nombre como comprenderán no voy a revelar. Pero desde luego los mejillones, bien miraos, no sabe uno si comérselos o ...

Almuerzo

  • Ensalada de tomate y queso fresco
  • Salchichas al vino
  • Nopán
  • Agua
  • Macedonia de frutas

Una faena de aliño, que ya viene uno hartito. La ensalada apenas la pruebo y de las salchichas, que las hice esta mañana por los niños mayormente, me aparto un par de ellas. Con tres patatitas fritas. Lo juro, sólo tres. Las salchichas las hago fácil: echo en la cazuela siete u ocho dientes de ajo partidos a la mitad, con su piel y todo, más un par de hojas de laurel. Cuando los ajos empiezan a ponerse blanditos, echo las salchichas, de esas que venden en la plaza que son tan ricas. Un par de vueltas, sal, pimienta y un poquito de colorante. Un par de vasos de vino y otros dos de agua, que estén cubiertas. Se dejan a fuego medio con la cazuela destapada, pues se hacen enseguida y la cosa es que ligue la salsa. Si se hacen por la mañana, como yo las hice, para comer al mediodía, pues la salsa se liga solita ella sola mientras reposa.Un poquito de fruta diversa (several fruits), meneada con oloroso del Condado (meneing with County olorous ), y al catre.

Merienda

  • Té con música

Me levanto tarde. A eso de las seis y media. Un tema movidito: This will be (An everlasting love), de la niña de Nat King Cole, Natalie. Estupenda voz y bendito ritmo que me hace situarme en el Universo. Y eso que es grande el hijo de la gran puta. El Universo, digo

Cena
  • Ensalada verde
  • Alcachofas con guisantes
  • Más agua
  • Torrijas
Claro que todas las ensaladas son verdes, pero esta más. Brotes tiernos, pepinillos, aceitunas negras, pepino, y pimiento. Sal, vinagre del Condado y aceite de Trigueros. Una muy sugestiva gama cromática en la que el negro y el blanco del interior del pepino, por ejemplo, establecen el contraste necesario para que el verde se de un paseo extraordinario por el plato. Ensalada verde, como les titulo para que vean que comer no es sólo sabor, olor y tacto, también el oír caer el vino en el vaso, o el restallar de un crocante de zanahoria al eneldo en la boca, y por supuesto esto, la vista de un plato bien dispuesto, con una correcta gama cromática y un ritmo bien establecido en los colores elegidos. Esta es por lo tanto una ensalada sabrosa y hermosa con un ritmo repetitivo que no es monótono por la intrusión de esas perlas del Guadalquivir y ese blanco moteado de pepitas del pepino, además de los distintos tonos de los brotes tiernos, que van del lila al verde césped, como la copla que estoy escuchando de Silje Neergaard, que canta en este momento "You send me flowers". A esta le mandaba yo un camión de gladiolos si hiciera falta. Qué chavala y que voz, Dios mío de mi alma.Para las alcachofas un refrito de cebolla, ajo, pimiento y zanahoria. Las alcachofas cortadas convenientemente y un puñao de guisantes palermos, que he vuelto a comprar dos kilos (el resto lo he congelado en dos bolsitas transparentes e individuales). Un vaso de vino blanco del Condado y agua hasta cubrirlo todo. La cazuela destapada hasta que se reduzca todo y las alcachofas y los guisantes estén tiernos. Si hiciera falta, se echa más agua y ya está.Han cenado en casa mi hermana y mi cuñao, además de Manolete, que viene de ver los pasos de Semana Santa, dice que hay un montón de gente en la calle. Es cierto, ayer me dí un voltio con Lolita por el centro para ver a la gente, que es muy entretenío. Todo el mundo arregladito como de domingo. Fantástico, los barrios asaltan el pacato y presumido centro engominado de la ciudad. Los niños comiendo espuma de azúcar de colores, una chavala comiéndose una manzana caramelizada, el tío de los globos y detrás un quisco de hamburguesas que rotula con luminosos en el frontis la leyenda Paqui; y gente muy arreglada, gente diversa (several people) y un moro muy serio viendo todo aquel mogollón ¿Qué coño pensará el moro de todo esto?Mi hermana me ha ayudado a hacer torrijas esta tarde. Hemos hecho una barbaridad, cuatro barras de las pequeñas, que dan más trabajo pero están más buenas. Primero las paso por leche con vino dulce, luego por huevo y las frio. A continuaçao las paso por miel que he rebajado con agua calentándola a fuego medio, sin que llegue a hervir. Me he comido tres, y eso porque me he contenido, que si no me como una bandeja. Se van tomando de abajo, de manera que siempre estén bien de miel. Ahora está sonando Back to the ground, de Jamie Cullum, un chaval de Essex que canta un montón de bien. Hoy llevo todo el día oyendo jazz. Cuando estaba en la cocina con mi hermana haciendo las torrijas, también, puse la música alta y ya está, así que tengo unas cuantas llamadas perdidas en el móvil. Bueno, mañana las contestaré, hoy me voy al catre, que estoy leyendo un libro muy entretenío, la "Historia social de España 1400 - 1600", de Teófilo F. Ruíz, un prestigioso historiador norteamericano, catedrático en UCLA y que escribe estupendamente. El contenido es denso, pero Ruíz facilita la lectura con un verbo extraordinario y una manera de narrar muy cercana. Excelente libro. Hace unos días terminé un opúsculo titulado "Neardentales, bandidos y granjeros", de Colin Tudge, que forma parte de la colección "Darwinismo hoy", impulsada por la London School of Economics. En España la colección la publicó Editorial Crítica, que creo es la misma que la del libro anterior, que lo tengo arriba, pero este no, que lo tengo aquí al lado, en el estudio. Este lleva un subtítulo la mar de revelador "Cómo surgió realmente la agricultura" (o How agriculture really began, que queda más mono. Mira, mono, como lo de Darwin, je, je, je). Bueno, en serio, os recomiento los dos y si no los encontráis, pues os pasáis por casa y os los lleváis. Os podéis llevar todo lo que queráis, pero mi colección del Príncipe Valiente de Burulán a ver si me la devolvéis, partía de mamones. Y todos los del Corto Maltés, y los de los Fabulous Furry Freak Brothers también, coño, que a ver dónde los encuentro yo ahora. Bueno, me voy al catre, ya no lo digo más. Abur.

lunes, 6 de abril de 2009

90 días de penitencia (63)

Desayuno
. Café cortao
. Tostadas con jamón
El jamón se estira como no me podía ni imaginar. Tostadas con jamón para el niño, el padre y para Lola. Los tres.

Almuerzo
. Pastel de sardinas
. Habas enzapatás
. Arroz con garbanzos, espárragos y marisco
. Vino blanco
. Macedonia

Cuezo diez minutos un kilo de sardinas después de haberles quitado cabeza y espinas. En el vaso de la batidora pongo una taza de nata líquida, cinco huevos, un trozo de miga de pan humedecida, un chorrito de oloroso seco, sal y pimienta. Una vez frías las sardinas, se limpian de escamas, piel y espinas, y se añaden los lomitos a la batidora. Se mezcla bien a buena velocidad y se pasa la mitad a otro vaso de batidora (que seguro que tenéis otro de la batidora antigua, sí hombre, de esa que se os estropeo y no tiraste el vaso. Pues esa). A uno de los vasos le añadís una cucharada de mostaza y al otro un poco de tomate frito (si no tenéis tomate frito, se coge tomate natural triturado, se le echa un poquito de aceite y se mete en el microondas en un cuenco pequeño y tapado. Se hace en dos minutos). A batir primero el vaso de la mostaza. Se engrasa un molde alargado y se le pone pan rallado. Se llena hasta la mitad o poco menos con esta primera mezcla, y al horno a 190º. Aprovechamos para limpiar la batidora y batir luego la otra mitad de la mezcla, la que teníamos con el tomate. Se espera a que la primera mitad esté consistente, y se echa encima la nueva mezcla obtenida. Se vuelve a poner en el horno el pastel y a esperar a que esté terminado, lo cual lo podremos comprobar visualmente, pues se forma una especie de costra por encima de un bonito color dorado, pero en todo caso se pinchará con una aguja y comprobaremos que sale limpia totalmente. En todo caso el tiempo no bajará de tres cuartos de hora. Se sirve frío el pastel, cubierto con una mahonesa ligera, y adornado alrededor con lechugas y tomatitos. Encima unos pepinillos, alcaparras o aceitunas, lo que se nos ocurra.
Hago arroz solo para ocho, en una paella pequeña. Pero el que lo haga en una paella no implica que lo vaya a hacer seco, sino como nos gustan por aquí, por Cádiz y Huelva, caldosos, que tampoco son como esos portugueses que parecen sopas de arroz, sino cremosos y sueltos.
En primer lugar pelo como cuarto y mitad de gambas blancas y las cabezas las pongo a cocer con una hoja de laurel. En la paella pongo una cebolla pequeña bien troceada, tres dientes de ajo laminados, un pimiento pequeño y una zanahoria, todo bien cortadito. Cuando la cebolla empieza a clarear, le añado seis espárragos trigueros troceados y dos puñados de garbanzos que tuve en remojo y que he cocido en la olla a presión diez minutos. Ahora le echo un calamar troceado y le pongo su sal y su pimienta, más un poco de azafrán y colorante para que tenga un color más agradable a las mayorías. En cuanto el calamar cambia de color, le echo el arroz y procedo a darle vueltas con el cucharón para que se impregne bien. Luego le echo el caldo de haber cocido las cabezas de las gambas, bien colado; y por último agua hasta completar más o menos una proporción de dos y medio por cada unidad de arroz. Seis o siete minutos del tiempo previsto para que se haga el arroz, se echan las gambas y un puñado de almejas. Se sirve con perejil recién cortado por encima y una aceituna negra en el medio. Si se quiere, también con pimiento morrón en tiras.
En la macedonia, todas las frutas que me parecieron bien: plátano, naranja, fresas, peras, kiwis y por supuesto oloroso del Condado y un poquito de azúcar.

Merienda
. Café cortao
. Dos galletas

In de still of the night. Canta Stacey Kent, una voz deliciosa y una manera de cantar jazz que me recuerda a Nat King Cole. Con el cafelito, un par de galletas. Prefiero té, pero Lolita hizo café. Espero poder dormir esta noche.

Cena
. Falafel del Almóndiga de choco
. Resto del pastel de sardinas
. Agua
. Nopán
. Yogur desnatado

Almóndigadechoco, que tiene un blog cocinero y choquero que así se llama, me recuerda el falafel turco y, en general de todo el Oriente Próximo. A lo mejor le gusta la versión que yo hago, pues difiere algo de un lugar a otro. En Egipto, por ejemplo, le ponen habas, pero ya he tomado demasiadas habas enzapatás hoy como para añadir más a esta dieta surrealista. Por cierto, mañana me peso y ya les contaré, pero me imagino que este mes he puesto un kilo o dos, por lo menos. Pero bueno, vamos a por los falafeles. He tenido garbanzos en remojo (algunos los utilicé en el arroz y todavía tengo algunos que no sé que haré con ellos y los he puesto después, de un día enterito en remojo, en el vaso de la batidora (servidor no tiene robot ni nada de eso, con la minipimer me apaño). Son como cuarto y mitad más o menos. Añado una cucharada de curry de Madrás – también se pueden hacer con cominos solo -, cuatro dientes de ajo, un tallo de apio, perejil, sal, pimienta y medio sobrecito de levadura Royal. Con paciencia se va batiendo en la minipimer y veréis como es posible hacerlo. Una vez conseguida como una pasta espesa, se hacen bolitas, como albóndigas pequeñas, que luego se aplastan y se pasan por semillas de sésamo o ajonjolí. De esta manera se fríen y quedan estupendos los falafeles. Se suelen presentar con ensalada y salsas como la que yo hice, que no es más que un poco de mahonesa de esa ligera con un poquito de curry. Se bate bien con el tenedor y ya está.

domingo, 5 de abril de 2009

90 días de penitencia (62)

Desayuno
  • Café cortao
  • Pan integral tostado con jamón
Está mi niño el chico en casa. Nos hacemos un montadito de pan con jamón, él normal y yo integral. Para que vean ustedes que somos pudientes. El jamón parece que tiene función autoconsumo, se está quedando en las cliclas. Habrá que buscar un tipo de jamón interminable, que tenga la rosca sin fin. Mientras tanto, habrá que plantearse comprar otro, pero ahora no, que estamos en Cuaresma y don Carnal y la cuenta corriente han perdido la batalla de todas, todas.

Aperitivo
  • Dos cervezas
  • Tres manzanillas
  • Habas enzapatás
  • Boquerones y choquitos fritos
En la plaza de abastos, esas cuatro paredes tan cutres que albergan a verduleros, pescaderos, carniceros, etc, en tan pésimas condiciones, me encuentro con Felipe Marianas. Compro sardinas, caballas, almejas y gambas; y nos vamos al bar de Miguel. Voy con mi cuñao Luís, que paga las viandas y luego las cervecitas, menos las que paga Felipe. Total, que me voy de rositas. En el bar de Miguel, habas enzapatás, que las debe preparar como yo o muy parecidas, porque tienen el mismo aspecto y el mismo sabor. Después os explico como las hago yo, que es decir como las hacía mi madre. Luego de las habitas, más cerveza y boquerones fritos. Nos vamos al aparcamiento del nuevo mercado, que ya les vale a todos, Ayuntamiento incluído, cambiar de tercio e irse a un lugar más decente, joder. Entre el viejo mercado del Carmen y el parking del nuevo, está lo del Gallego, así que parada, manzanilla y choquitos fritos. Luego a casa, a preparar la comida.

Almuerzo
  • Picadillo
  • Habas enzapatás
  • Rape con guisantes
  • Caballas asadas
  • Vino tinto
  • Fresas
Ponemos la barbacoa y mientras el carbón alcanza la temperatura adecuada para asar caballas, hacemos un picadillo tradicional. Pimientos, cebolla, tomate, pepino y luego sal, vinagre y aceite de oliva. Ya está. Servirá sobre todo para acompañar al pescado.
El rape con guisantes ya lo tenía hecho. El otro día compré unos guisantes de esos palermos, espectaculares, en la frutería de Juan, el de la Huerta de Aljaraque y ayer por la noche hice el guiso. Se trata de hacer un refrito con cebolla, ajo, pimiento y zanahoria, se le pone una hoja de laurel, azafrán, sal y pimienta. Cuando la cebolla está pochada, se le añaden los guisantes, se dan unas vueltas y un chorreón generoso de vino generoso (oloroso del Condado le va de perlas). Ya sólo queda esperar un momento a que el vino se evapore, añadir agua que cubra los guisantes, más los huesos del rape, y cuando empiecen a arrugarse los guisantes, al cuarto de hora más o menos, se sacan los huesos y se añade el rape troceado. Esperar seis o siete minutos a fuego medio y se acabó.
Las habas enzapatás las hago muy simples. Se pone poleo y yerbabuena en el fondo, dos manojos, y sobre ellas dos kilos y medio de habas (grandes, de las que en otros lugares se utilizan para alimentar el ganado. Ellos que se lo pierden) que se habrán desgranado pacientemente. Ahora sólo queda cubrirlas suficientemente de agua y ponerle sal, bastante. Cuando pensemos que ya tienen suficiente sal, le añadimos otro puñadito más y entonces tienen su punto justo. Se retiran del fuego cuando las habas, como los guisantes, avisan. Quiero decir que se arrugan. Se toman frías o calientes, pero a medida que pasa el tiempo van tomando la sal y están peor.
De las caballas no os cuento nada, porque no las hice yo. Salieron demasiado asadas, por ser prudentes a la hora de criticar lo que hacen los demás. En realidad, no las hizo nadie, estábamos tan ricamente sentados comiendo y charlando, que se nos pasó, y cuando el niño fue a sacarlas, pues ya era demasiado tarde. En todo caso, yo me comí la mía.

Merienda
  • Nada
Estaba durmiendo la siesta y cuando desperté me fui a la pelota. El Recreativo perdió de penalty con el Sevilla y los muy mamones de los biribiris nos berrearon eso de ¡A segunda, a segunda! Aquí en Portugal somos más educados que esos habitantes de la capital de la vecina comunidad autónoma andaluza. Que les den por el culo.

Cena
  • Insalate di fruti di mare
  • Spaguetti alle vongole
  • Fragole
Mi novia quiere una cena italiana. Lo que tiene que hacer es llevarme a Nápoles, por ejemplo, pero como soy más bueno que el pan (integral), le hago una ensalada de frutos del mar. Brotes tiernos, tomatitos sherry, pepino, pepinillos, gambas cocidas y peladas, calamares cortados en aritos y cocidos con sal y laurel, más unas almejas abiertas que se ponen al final. Antes de las almejas se pone la sal, y luego de las almejas, zumo de limón y aceite de oliva del de Trigueros que es sensacional.
Los espaguetis con almejas están buenísimos, y los hago como en Nápoles, que ya les decía que es mejor que Lola me lleve a Nápoles y acabamos antes. En el agua de la cocción de los calamares primero, y las gambas después, cuezo los espaguetis. Mientras cuecen pongo en una perola grande aceite de oliva virgen extra, de ese de Trigueros que les mentaba supra, echo tres dientes de ajo laminados y espero a que se hagan un poco, pero antes de que se doren les pongo seis cucharadas soperas de tomate triturado. Espero a que el tomate esté empezando a freirse y le echo entonces las almejas y un poco de pimentón (al que le guste picante, pues pimentón picante). Tapo la perola y espero a que se abran las almejas. En ese mismo instante, echo los espaguetis, que ya estarán al dente, y un poco de sal y pimienta. Se sirve en la misma perola donde se han hecho espolvoreados con perejil picado por encima. Cada cual se sirve lo que quiera pero teniendo en cuenta que no son las únicas criaturas humanas que hay en el Universo.
De postre, otra vez, fresas. Pero como la comida es italiana, pues fragole.

sábado, 4 de abril de 2009

90 días de penitencia (61)

Desayuno
  • Café cortao
  • Tostada con aceite de oliva
Hoy tengo que ir al Instituto, a la entrega de notas. Me levanto y me largo después de una agüita refrescante en la ducha. Desayuno en lo de Alberto. Café y tostada de pan normal con aceite de Gibraleón, el de los premios.

Almuerzo
  • Queso manchego
  • Revuelto de gurumelos
  • Garbanzos con bacalao
  • Dos cervezas
  • Tres manzanillas
  • Un tinto
  • Fresas con leche
Esto se está pareciendo más a la dieta de un alcohólico que a la de un gordo que quiere bajar kilos. Todavía no me he pesado, por cierto. No me atrevo en realidad. Puede que hasta haya engordado. Ya veremos. En La Colmenilla, en Gibraleón, me tomo un poquito de queso manchego y un revuelto de gurumelos que comparto con Pepe Martín, que me regala además exquisita conversación, cervezas y manzanilla de Sanlúcar. No es que sea camarero, sino que me invita. Es colega en el Instituto, de matemáticas él, y además concejal socialista en el ayuntamiento de su pueblo, que es Gibraleón. Un tipo extraordinario.
Después me largo a Huelva y termino de comer con mi niño el grande y mi padre. Garbanzos con bacalao que hice el otro día y que quedaba un resto. Creo que ya os di la receta, si no, pues otro día os la doy. Unas fresas batidas con leche y azúcar sirven para completar el menú del día.

Merienda
  • Té con José Luís
Es el médico de mi padre, ha venido a ver cómo sigue. Nos tomamos un té y charlamos de lo divino y lo humano. Se va y vuelvo al ordenador.

Cena
  • Ensalada de tomate y queso fresco
  • Brochetas de pollo, tomatitos y cebolla
  • Fresas solas
Una película de Fritz Lang y tomates troceados, queso fresco igualmente partido en porciones similares a las del tomate. Y por encima sal, orégano y aceite de oliva virgen extra.
El final de la película adobado con unas brochetitas de pollo intercalado con tomate y cebolla. El pollo previamente aliñado a mi manera, que es algo así entre lo jarambingo y lo tradicional andaluz. Cebolla rallada, ajo, perejil, culantro, jengibre seco y rallado, orégano, pimienta de cayena molida, sal y pimienta, que yo recuerde, claro. Casi todas estas especias están en las relaciones que se conservan de comidas y banquetes en la Andalucía bajomedieval y altomoderna. Este era el país de las especias, la tradición árabe quedó tras la marcha de generaciones de musulmanes que no se quisieron convertir al cristianismo. No tantos como pudiera parecer en principio. Las especias que no se cultivaban en Andalucía, se traían por las rutas del Mediterráneo. Luego ya vendrían de América.
De postre fresas solas, simplemente lavadas y ya está. Son de esas camarosa de las que ya os he hablado en otra ocasión. Buenísimas.