viernes, 16 de enero de 2026

Calabaza, la cucurbitacea para todo uso

 


La calabaza tiene tantos usos y se usa tantísimo, que sería imposible escribir aquí donde la encontramos, pero les daré un par de dulces pistas, la fruta escarchada suele ser calabaza con colarantes, y el cabello de ángel no es otra cosa que un tipo de calabaza, la cidra. Hoy os traigo una idea para hacer más divertida una crema de calabaza, añadir especias. A vuestro gusto, pero os voy a dar también una sugerencia
Crema de calabaza

ingredientes: Calabaza, zanahoria, nabo, nata líquida, puerro, cebolleta, ajo, guindilla, cominos, culantro, pimienta y sal

elaboración: Lo más simple del mundo, bastará con sofreír lo blanco de una cebolleta, pequeña, un diente de ajo y una guindilla o pimienta de cayena. Esto a gusto de cada cual, pero la alegría del picante le va a ir que ni pintado. En cuantito esté poniéndose la cebolleta transparente, añadimos cominos, molido como es natural y a voluntad, pero cuidadito que el comino es muy escandaloso. Dos vueltas y culantro recién cortado. Seguimos añadiendo la calabaza y la zanahoria, peladas ambas, y troceadas menudas. Dos vueltas y el nabo igual, pelado y troceado más bien menudo. Pues ya casi estamos. Cubrimos de agua y a dejar que hierva todo hasta que la calabaza, el nabo y la zanahoria estén tiernos, con lo cual solo habrá que triturar con la batidora eléctrica (yo lo hago en la misma cazuela donde estoy haciendo la crema) y a huir. Para hacerla más suave en el paladar le podemos añadir nata líquida o yogur griego, removemos bien y a la mesa con ella. Chimpún, se acabó.

Podéis ponerle pipas de calabaza para adornar, sésamo tostado o un poco de pimentón, o lo que se os ocurra, pero recordad que las pipas de calabaza son el fruto seco con más vitaminas y minerales de todos los que tenemos en el mercado. 

sábado, 10 de enero de 2026

Tarta de manzana, una de nuestras primeras elaboraciones


Las hacíamos de niños cuando se presentaba la ocasión, una merienda para celebrar un cumple o un santo, o para participar y ser protagonista en la comida dominical y familiar. Lo cierto es que la tarta de manzana siempre la recordaremos como una de las primeras elaboraciones hechas por nosotros mismos y que encandilaron a la concurrencia, ya fueran niños o mayores. Hoy os traigo la receta más fácil y simple, que supongo que es la que todos hacíamos de pequeños. A saber, porque luego de mayores se acaba la inocencia y empezamos a complicarnos la vida, en la cocina y en todo en general. En fin, ahí va esa tarta.

Tarta de manzana

ingredientes:

Un par de huevos. Cuatro manzanas. Siete cucharadas de azúcar y algo más para el glaseado posterior. Siete cucharadas de leche. 100 gr de mantequilla. Cinco cucharadas de harina. Levadura. Mermelada de melocotón o de lo que más os guste, pero la de melocotón es la tradicional y la que mejor le va.

elaboración:

Lo más simple del mundo. En un cuenco amplio ponemos los dos huevos, el azúcar, la leche, la harina, la levadura, la mantequilla, una pizca de sal y dos manzanas peladas y troceadas.

2.- Cogemos la batidora eléctrica y le damos caña hasta obtener una pasta fina. 

3.- En un molde desmontable, con sus paredes manchadas de mantequilla, echáis la mezcla obtenida y a 180ºC, calor arriba y abajo durante veinticinco minutos.

4.- Mientras se hornea la tarta podemos poner siete cucharadas de agua, cinco de azúcar y otras cinco de mermelada en un cazo a fuego medio, para conseguir un almíbar con el que vamos a cubrir luego la tarta.

5.- Sacamos del horno y cortamos gajos de manzana para colocar, más o menos como se muestra en la imagen. La mezcla de almíbar y mermelada la echamos por encima y al horno de nuevo, con calor solo arriba, porque de lo que se trata es de gratinar y quede mona, luego el tiempo es ya a ojímetro. A enfriar primero y a disfrutar después.

viernes, 2 de enero de 2026

albóndigas de choco italoamericanas

 


Seguro que habéis visto peliculones como Uno de los nuestros o, por supuesto, El Padrino, las tres. Pues bien, entonces os habréis percatado de que además del bajo precio de la vida de un mafioso, los protagonistas pasan buena parte del tiempo comiendo o elaborando platos que no son exactamente italianos. Me explico. Entre las dos últimas décadas del XIX y las dos primeras del XX, emigraron desde el sur de Italia hasta los Estados Unidos de América, unos cinco millones de italianos. Fundamentalmente de Sicilia, una isla tan superpoblada como pobre, o pobrísima. Consecuentemente estos inmigrantes llegan a los USA con más jambre que el perro un ciego, con lo cual la rica tradición culinaria italiana se dota de abundantes productos cárnicos en cuanto toca esta tierra de promisión que fueron los Estados Unidos, país que por cierto tiene un 6% de su población total con orígenes en el país transalpino. 
Volvamos a las películas, y veamos cómo disfrutaban con unos espaguetis con tomate a los que añadían albóndigas y salchichas. Normal, las criaturas emigraron por las razones que se ha emigrado siempre, en busca de un trozo de pan, y si podía ser un bocadillo de jamón, pues mejor. Hoy os traigo las albóndigas, muy sencillas, con espaguetis de El Padrino, pero con dos particularidades, están echas con choco y no se sirven sobre espaguetis, sino macarrones, porque me había quedado sin espaguetis y no lo apunté en la lista de la compra. Ahora sí, ya los tengo apuntados y mañana los compraré. Por último, otra cuestión, la de las salchichas, que tampoco las pongo por varias razones, porque no casan muy bien con el choco y porque después de las fiestas tampoco es que estemos como para comilonas abundantes. En fin, ahí vamos.

Maccheroni con polpette di seppia

ingredientes:
Choco, macarrones o espaguetis, cebolla, ajos perejil, huevo, pan rallado, harina para rebozar, vino blanco, tomate triturado, orégano, albahaca, azúcar, pimienta y sal.

elaboración: 
1.- En primer lugar haremos las albóndigas de una manera rápida y fácil. En la picadora o en el aparato que cada cual tenga, o si no a mano, se mezclará un choco de trescientos gramos, relativamente pequeño, con media cebolla o un cuarto si es grande, dos dientes de ajo, perejil pimienta y sal. Una vez triturado todo se les añade un huevo crudo y pan rallado según la textura que vayamos obteniendo. El caso es que con la mezcla se harán bolas, no demasiado grandes, que se pasan por harina y se fríen someramente. 
2.- Ea, pues ya casi está todo porque falta hacer la salsa de tomate, que es bien fácil: Refreímos un cuarto de cebolla y dos dientes de ajo, cortado todo bien fino. Se añade al refrito orégano, albahaca pimienta y sal. En cuanto veamos que la cebolla se está poniendo transparente, añadimos un vaso de vino blanco seco, dos vueltas y esperamos apenas un minuto para que se evapore algo el vino para añadir tomate triturado, con una lata de 400 gramos es suficiente. Pizca de azúcar, a menear y en un par de minutos se añaden las albóndigas de choco.
3.- Se acabó. Ahora sí, Cocemos los macarrones, o los espaguetis, según lo que tengáis, y los servís en plato hondo, con las albóndigas en su salsa de tomates por encima. Ea, a la mesa.

lunes, 8 de diciembre de 2025

A por verdigones

 


El río Piedras, la ría entre la flecha litoral y El Rompido que a no ser por el dragado del canal de entrada, sería ya un lagoon, un lago de aguas poco profundas separadas del mar por la flecha, sigue siendo rico, un canal donde la pesca es abundante, con mariscos de concha tan apreciados como las cañaíllas, y en sus riberas, en los fangos de sus orillas, los ostiones, los barriletes y, por supuesto los verdigones. En otro tiempo pasabas a la otra banda y sólo tenías que meter las manos en el fango para sacar un montón de verdigones, hasta el punto de que en minuto y medio llenabas un cubo. Ahora, vayan ustedes a saber cómo está el patio, aunque uno en su retiro espiritual se imagina que ya nada será igual, que la presión de veraneantes y turistas habrá llevado a la prohibición de mariscar, como es lógico y normal. En Punta ocurría algo parecido, bajabas a la playa, metías el pie en la arena en la bajamar y podías coger en un ratito un cubo de coquinas, subirlo a casa y ese día se comían fideos con coquinas tan ricamente. Hace ya un montón de años que no bajo a la playa, como no sea fuera de temporada y con el fin único y exclusivo de pasear. La última vez que me bañé me hicieron hasta fotos, con una cámara porque todavía no había telefonillos de estos modernos que se llevan en el bolsillo. Pero sigo siendo fan de los verdigones, que en Huelva se mal escriben con be, o berberechos que es como.les llaman por ahí y cómo ponen en las latas, berberechos al natural. Frescos a estos de lata al natural podemos utilizar, pero claro, con verdigones recién cogidos, con todo ese increíble sabor a mar que tienen, digo yo que estará mejor esta cremita que os voy a recomendar y a relatar cómo se hace.


Crema de verdigones con espárragos

ingredientes

espárragos blancos en conserva, verdigones, mayonesa, aceite, cebollino y pimienta

elaboración: 

1.- Abrimos los verdigones al vapor, poniendo en la olla una lámina de agua. Reservamos todo el líquido que resulte y los verdigones, ya abiertos, los dejamos que se enfríen para poder quitarles las conchas, lo cual es bien fácil y algunos hasta lo hacen ellos solitos.

2.- En el vaso de la batidora colocamos doscientos gramos de espárragos de lata (ver el peso escurrido), tres cucharadas soperas de mahonesa, pimienta, un chorrito del líquido que guardamos al abrir al vapor los verdigones y a batir hasta obtener una crema ligeramente líquida. Si nos sale muy espesa para nuestro gusto, pues añadimos algo más del líquido de los verdigones.

3.- A cocer todo esto que hemos batido, pero solo el tiempo de calentarla. En cuanto dé un primer hervor, a servir adornada la crema con los verdigones y un poco de cebollino picado por encima.